Todos los Quijotes del Quijote

Quijotes a montonesHace poco fue presentada la más reciente edición del Quijote, producto de un trabajo en el que participaron más de cien investigadores coordinados por Francisco Rico. Realizada con extremo cuidado tomando como base diversas ediciones anteriores, Rico se precia de que el nuevo Quijote es una

nueva edición rehecha desde la primera hasta la última línea, cotejando cerca de un centenar de ediciones antiguas, algunas de ellas no tenidas en cuenta hasta ahora.

Buscando información sobre ediciones del Quijote me he topado con este interesante artículo de Eduardo San José, en el que se narran las peripecias de Cervantes con sus propias ediciones y las que imprimieron editoriales no autorizadas, incluyendo el Quijote falso que escribiera Alfonso Fernández de Avellaneda en sus Nuevas aventuras…, aquí descritas en su sabroso estilo por mi amigo Carlos Yusti.

San José recuerda que Cervantes, consciente de las falsificaciones y ediciones digamos oportunas, incluye un episodio sobre el particular:

Incluso para la inmortal pareja protagonista era un tema serio el de enmendar a cronistas llevados del error. En la segunda parte, tras evitar el paso por Zaragoza, pues allí los había situado antes el falsario Avellaneda que tanto mintiera acerca de sus aventuras, el de la Triste Figura y Sancho Panza llegan a Barcelona, ya por aquel entonces ciudad de libreros e impresores. Allí entran en un taller de imprenta y descubren, maravillados, sus propias aventuras trasladadas al papel.

18/01/2005

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Los palíndromos de Juan Filloy

Juan Filloy, al derecho y al revésJuan Filloy se preciaba de tener el récord mundial en construcción de palíndromos (esas palabras o frases que se leen igual en ambos sentidos). Entrevistado por Mónica Ambort (y citado en Literatura.org), decía que

en ninguna lengua ni en ningún lugar existe alguien que haya escrito tantos palíndromos como yo. Soy autor de un volumen, Karcino, editado por la Sade de Río Cuarto y el Fondo Nacional de las Artes, que es un tratado único en el mundo. Parte del primer palindromista de la historia, un griego llamado Sotades. E incluye dos mil de mis palíndromos. Mientras, ya estoy preparando el otro volumen, que tendrá ocho mil, algunos de los cuales son pequeños diálogos, relatos, poemas, apólogos, etcétera.

“Acaso hubo búhos acá”, “Sólo dí sol a los ídolos” y algunos relacionados con la política, como “Allí tápase Menem esa patilla” son algunos de los palíndromos mencionados en la entrevista, en la que el enigmático autor argentino cataloga a nuestro idioma como el más palindrómico del mundo.

Aconsejaba la práctica del palíndromo pues era “el entretenimiento de los griegos cultos”. Y cuando reclamaba el título mundial en palíndromos no bromeaba:

En el año 1964 llevé al secretario perpetuo de la Academia Española, don Julio Casares, mi libro Estafen, que tiene cien frases palindrómicas. El campeón mundial era hasta entonces un emperador de Oriente, León VI, que publicó 28. Confrontando este volumen, dicha performance es ridícula. “¡Coño!”, me dijo don Casares, “yo no conozco más que una: Dábale arroz a la zorra el abad”.

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