Tom Wolfe es esta semana el motivo de guachafita de los medios estadounidenses, después de que el presidente Bush dijera que tiene a I am Charlotte Simmons, su libro más reciente, entre sus favoritos.
La novela habla de las depresiones de la señorita Simmons cuando ingresa a la ficticia Universidad Dupont y se da cuenta de que entre sus compañeros se ha establecido un ambiente de depravación sexual y alcoholismo. Pero la crítica ha destrozado a Wolfe y, supongo que para intentar ayudarlo, Bush dijo a la prensa que ese libro es uno de sus favoritos.
Dice un cronista del New York Times (al que imagino con una sonrisa en la cara):
No está muy claro qué es lo que le gusta tanto a Bush de este libro. ¿Será porque es una vuelta atrás a sus años de gran bebedor en la universidad o porque le ofrece pistas sobre la vida de sus dos hijas adolescentes?
Bush también dijo hace unos días que su libro de cabecera es la Biblia. ¿Incidirá ese comentario en las ventas?