Adolf Hitler, el artista

Un dibujo de AdolfoSabido es que Hitler, además de genocida, era, o intentaba, serlo, artista. Su padre se opuso a las inclinaciones artísticas del futuro Führer, y al parecer la presión le hizo tener problemas con los estudios. Algo sobre esto comenta esta nota de la revista Descubrir el arte:

Ocultó siempre la cruda realidad, refugiándose en la antipatía de sus profesores, pero la verdad es que no estudiaba, era incapaz de constancia y sólo mostró interés por el dibujo, dilapidando cientos de horas leyendo novelas de aventuras.

Más tarde, ya convertido en el líder de un país enloquecido, Hitler saquearía las galerías y las colecciones privadas de los países invadidos por sus huestes. Sobre esto la periodista Magda Bandera ha publicado en El Periódico (hay que registrarse pero es gratis) esta nota que hace referencia al libro El museo desaparecido, del periodista puertorriqueño Héctor Feliciano, quien tras ocho años de investigaciones descubrió la ubicación de miles de las obras robadas por los nazis. Revela el libro que los museos franceses nunca realizaron intentos serios por recuperar las obras y pone al descubierto

la “desidia” de la famosa casa de subastas Christie’s, que en 1996 fue la encargada de poner a la venta unas 3.000 obras que hasta entonces habían sido guardadas por el gobierno austríaco. La comunidad internacional vio con satisfacción que “la mayor parte de las ganancias recaudadas se destinara a organizaciones judías y de víctimas del nazismo”. Lo que pocos saben —remarca Feliciano— es que, 10 años antes, Christie’s había tenido acceso a esos objetos y los había inventariado. A pesar de ello, nadie decidió “investigar la procedencia y, por ende, hallar a los propietarios”. Durante esa década muchos de ellos fallecieron. Austria recibió buena parte de las obras expoliadas.

31/03/2005

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Casas virtuales

Dos bitácoras amigas se mudaron y, debo decirlo, las casas nuevas les sientan muy bien. La primera es la de Mariannextreme, que se mudó el lunes y todavía está moviendo cajas. Su bitácora es algo así como el Sex & the City de ese segmento tan específico, y rico en matices, de la cultura urbana, que son las relaciones entre hombres y mujeres. Una bitácora que destila sensualidad e inteligencia. (Por cierto, Marianne, se extraña el subtítulo que tenías en tu antigua casa).

Hoy leo también que el Blog Bibliotekarios ya no es tal: ahora es Infogestores. Una bitácora que obviamente es sobre bibliotecología y temas afines. La produce Jaime Ramírez pero quiere ser colectiva. Su primera nota en la casa nueva habla de un cambio en la codificación del ISBN.

Una tercera casa nueva es la de Martha Beatriz, Veo y pienso, Pienso y veo. Sólo que ella no se está mudando sino que acaba de construir su casita. Desde que leo sus comentarios por estos lares (además de un relato que le publicamos en Letralia) he estado pensando que eventualmente desembocaría en su propia bitácora. VpPv (ya la bauticé) es un intento de Martha Beatriz, quien es venezolana pero vive en Miami, por “aminorar la nostalgia”.

Salud a todos.

30/03/2005

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Cuentos líquidos

Omegar es mexicano y discurre su tiempo entre licenciaturas inútiles y escribir relatos. Tiene un libro que, según él, es buenísimo: Con subtítulos en inglés. En su bitácora publica sus cuentos; son fáciles de reconocer porque los títulos empiezan con mayúsculas.

Omegar ha dado plazo hasta las 9 de la mañana del 5 de abril para participar en un simpático concurso de microrrelatos (el tema será: líquidos) entre cuyos premios hay ejemplares de su libro y cuentas de GMail. Bases y detalles aquí.

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El problema está en otra parte

Luis Barrera LinaresHéctor actualizó ayer su Ficción Breve Venezolana —sitio sobre el cual hablamos hoy en Letralia— y, entre las cosas interesantes que trae, una que está para no perdérsela es la entrevista que le hace a Luis Barrera Linares, un hombre que muestra estar clarísimo en cuanto al hecho literario venezolano.

Héctor y Luis estuvieron hablando —entre muchas otras cosas— sobre la excesiva literaturidad presente en gran parte de nuestra literatura, y que según el entrevistado tiene su razón de ser en la intención de algunos de escribir para un target seguro, compuesto por los lectores forzados del bachillerato y los lectores profesionales de la crítica y la docencia universitaria. La vuelta a una “narrativa más amable para con el lector”, como la define Héctor en una de sus preguntas, ¿permitiría esperar que nuestras letras capten más lectores? Según Luis el problema está en otra parte:

Posiblemente traiga uno que otro más, pero tampoco nos hagamos la idea de que eso va a convertir la literatura nacional en un sistema masivo de interrelación con los lectores. Yo creo que el problema nuestro está en otra parte. Esa otra parte es que las grandes fábricas de lectores están en las escuelas, que es donde pudiera uno lograr que la gente se convierta en lector (la escuela básica, el bachillerato e incluso en la universidad), y como la orientación de lo que se llama la enseñanza de la literatura en esos espacios ha sido tergiversada, porque los profesores básicamente enseñaban y siguen enseñando a los estudiantes, no a leer, a degustar ni a confrontar el texto, sino a analizar y a contar personajes, y a ver cuántas metáforas hay, y a ver cuántos símiles hay; entonces aparte de que la lectura es forzada, porque te obligan a leer justo lo que te imponen los programas, aparte de eso que ya es un hecho a considerar, que puede castrar; no puedes leerlo voluntariamente como un lector para disentir de eso, para creer en eso, para coincidir con eso, sino simplemente para buscar, por ejemplo, cuántas veces el personaje equis mete el pie debajo de la mesa que se cita en la página catorce.

29/03/2005

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La Torre de Pisa se inclina de nuevo

¡Fuera abajo!Su construcción duró casi doscientos años. La inició Bonanno Pisano en 1173 y la terminó Giovanni Pisano en 1350. La Torre de Pisa —que en realidad es el campanario del Duomo, en la Piazza dei Miracole— debió de producirle jaquecas al bueno de Bonanno, quien no había concluido el tercero de los seis pisos cuando se dio cuenta de que la torre amenazaba con venirse abajo.

Reabierta en 2002 después de haberse temido su caída durante años, la Torre de Pisa es una de esas bellezas extrañas que produce la imperfección. Aunque aquí dice que su inclinación ha disminuido en 43 centímetros desde 1993, la torre es famosa por el vértigo que suele producir en quienes suben a través de ella.

Ahora el proyecto de construir una segunda torre ha levantado polémica. Aunque no estará inclinada, su estructura de acero y cristal dispondrá de un juego de luces que la hará ver como tal. Aún en proyecto, esta segunda torre no será amenazada por inclinación alguna, pero sí por las manifestaciones que ya han anunciado los tradicionalistas italianos, a quienes les parece chocante la idea de recrear un símbolo eterno de la ciudad.

En fin, dos torres escandalosas. Cuando se construía, hace ya ocho siglos, la Torre de Pisa fue objeto de críticas por la inclinación, que entonces empezaba a ser evidente. La nueva —que no tendrá una verdadera inclinación— es más que nada un monumento al Dios Mercado, para quien aquello de segundas partes nunca fueron buenas es apenas una falacia de puristas. Sus visitantes podrán subir en un ascensor hasta un mirador desde el cual podrán apreciar la original (de la cual estará separada por un buen trecho) sin peligro, supongo, de que les caiga encima.

28/03/2005

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La lista de fuentes de Google News

Finalmente Google decidió eliminar a National Vanguard de su servicio Google News, según anunciaba Palimp en su comentario a la nota que ayer escribí sobre este tema, y según lo informa más detalladamente Dirson, quien agrega que el sitio racista-nazi-homofóbico ya da cuenta del movimiento googleano en su página principal (incluso pide a sus visitantes que le escriban a Google diciéndoles lo angelicales que son sus actividades).

Por cierto que Dirson se pregunta lo que todos nos preguntamos:

A pesar de que en el propio sitio web se asegura que se cuenta con “más de 4.500 fuentes de noticias en inglés de todo el mundo”, en ningún lugar aparece un listado con todas ellas. Aunque para realizar la página de portada y para ordenar los resultados solamente se utilice un algoritmo informático, son seres humanos los que deciden qué medio de comunicación toma parte o no en esta desconocida lista.

Y nos deja un enlace dorado: Private Radio está elaborando, por medio de un script PHP que cada quince minutos revisa la página principal de Google News, una lista de esas fuentes que, al momento de redactar esto, pasaba de las 800.

25/03/2005

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El loro millonario

MisterchóEl loro de la foto es Misterchó y es un loro millonario. Es el loro de mi tía Edita, en cuya casa estuve ayer de sancocho y dominó. En la foto le acompaña un periquito anónimo (lo siento, olvidé preguntar el nombre del pequeño).

Misterchó fue un obsequio que le hicieron a Edita hace algún tiempo. Se lo llevaron cuando aún era un pichón; Edita lo metió en una jaulita y lo guardó debajo de su cama por un tiempo. Tres o cuatro veces al día, sacaba a Misterchó y le enseñaba a hablar cantándole o diciéndole cosas. Sin embargo, al cabo de unos meses el loro sólo emitía algún graznido más propio del habla original de su mundo que del humano.

Una amiga de Edita se enamoró de Misterchó y se lo pidió. Edita accedió, pues el loro, estaba visto, nunca iba a hablar. La amiga prometió una visita a Edita en la tarde para llevarse a Misterchó y Edita fue a comunicarle la noticia al loro. Le dijo: “Qué vaina, Misterchó, no hablaste y ahora te vas”. Impelido por el inminente cambio de dueña, Misterchó empezó a cantar completos los cuatro versos del coro del Himno Nacional y se salvó de ser nuevamente un obsequio.

Desde entonces, Misterchó no para de cantar y hablar. Canta el Himno Nacional y algunas canciones de moda que escucha en la radio de Edita. De tanto ver jugar a los nietos de Edita aprendió también a imitar disparos de juguete.

Misterchó ha hablado y cantado tanto, que cierto día uno de los hijos de Edita se lo pidió para llevarlo “a la televisión”. Había un concurso para loros en un canal de Caracas y Edita accedió a regañadientes. La noche que pasó sin Misterchó se quedó insomne, rezando porque creía que algo le pasaría al loro o que se moriría de susto entre tantos aparatos. Pero Misterchó no sólo fue valiente: se ganó un millón de bolívares y ahora canta el Himno Nacional sólo para Edita y sus nietos.

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