Elogio de la pobreza

(Tomada en Turmero, Aragua, días atrás).

(Tomada en Turmero, Aragua, días atrás).
Estos muñecones son nada más y nada menos que Jesús y Moisés. Pero no cualquier Jesús y Moisés, sino aquellos, los propios. Parte de la colección One2Believe: Messengers of Faith, son fabricados —según esta nota— por la compañía Beverly Hills Teddy Bear Co., que está en una ciudad californiana de bello nombre: Valencia.
Los muñecos miden unos treinta centímetros y hablan cuando se los presiona por la espalda. Jesús recita cinco versículos de la Biblia, mientras que, por supuesto, Moisés recita los diez mandamientos. La Virgen María recitará un largo pasaje bíblico y no, no parecerá una versión casta de Barbie.
Estos jesuses, moiseses y marias de plástico costarán 24,99 dólares, aunque a las iglesias que compren más de tres unidades se les concederá un descuento. Otros productos de la compañía incluyen osos de juguete.
Alberto escribía, el martes, acerca de Analex, un programa informático que el doctor Antonio García Velasco, del Departamento de Didáctica de la Lengua y la Literatura de la Universidad de Málaga, ha utilizado para crear esta lista (disponible en PDF) con todas las palabras usadas por Cervantes en el Quijote y determinar la frecuencia con que se repite cada una de las 22.800 contabilizadas por el programa.
Después de establecer cierto paralelismo evidente entre esta noticia y la premisa de Si una noche de invierno un viajero, de Calvino, Alberto explica la función del programa:
…el montón de números y cuentas de Analex existe, felizmente, para entender mejor esa pregunta imposible de responder: qué da a tal o cual obra la posibilidad de perdurar, el aura de la longevidad o del genio.
En lo cual, obviamente, la lista no es un dato definitivo, aunque sí da algunas pistas interesantes. Por ejemplo, que la mayoría de las palabras son monosílabos como que, de, y, la, a, en…; que Dios se lee 529 veces, menos que Sancho (2.149) pero más que Dulcinea (282) y definitivamente mucho más que magia y adiós, una vez cada una.
Pero en esto de averiguar cómo el Quijote se ha mantenido invulnerable hasta nuestros días, con cifras de ventas de naturaleza best-seller, Borges había dicho ya en 1930, en “La supersticiosa ética del lector” (luego recogido en Discusión), un par de cosas. Bueno, en realidad dijo una sola cosa, pues de ahí en adelante cita a otros autores. La que dijo él es que el mayor mérito del Quijote no es el estilo, sino el manejo de los elementos psicológicos, y que a Cervantes le interesaban demasiado los destinos de sus dos antihéroes para dejarse distraer por su propia voz. Y entre las frases que cita, me quedo con ésta, muy explícita, que el Viejo recoge de El imperio jesuítico, de Leopoldo Lugones:
El estilo es la debilidad de Cervantes, y los estragos causados por su influencia han sido graves. Pobreza de color, inseguridad de estructura, párrafos jadeantes que nunca aciertan con el final, desenvolviéndose en convólvulos interminables; repeticiones, falta de proporción, ese fue el legado de los que no viendo sino en la forma la suprema realización de la obra inmortal, se quedaron royendo la cáscara cuyas rugosidades escondan la fortaleza y el sabor.
Curiosos y demás bichos de estirpe borgiana, revisar el artículo completo aquí.