Sensini, Bolaño y los concursos literarios

BolañoEn su cuento Sensini, Roberto Bolaño cuenta la historia de un escritor que, a la manera del cazador de recompensas, va de concurso en concurso y, como sus cuentos son meritorios, obtiene así recursos para pagarse algún gasto extra. La crítica implícita hecha por Bolaño es clara:

Insistía en que participara en el mayor número posible de premios, aunque sugería que como medida de precaución les cambiara el título a los cuentos si con uno solo, por ejemplo, acudía a tres concursos cuyos fallos coincidían por las mismas fechas. (…) Nadie se enteró de que Los gauchos y Sin remordimientos eran el mismo cuento con el título cambiado, aunque siempre existía el riesgo de coincidir en más de una liza con un mismo jurado, oficio singular que en España ejercían de forma contumaz una pléyade de escritores y poetas menores o autores laureados en anteriores fiestas. El mundo de la literatura es terrible, además de ridículo, decía. Y añadía que ni siquiera el repetido encuentro con un mismo jurado constituía de hecho un peligro, pues éstos generalmente no leían las obras presentadas o las leían por encima o las leían a medias.

Bueno, esta mañana un lector no identificado me ha enviado por correo electrónico lo que él llama “una denuncia literaria”: el mismo autor obtiene tres premios distintos de poesía con el mismo libro, como se puede ver en una entrevista y dos fallos publicados aquí, aquí y aquí. Pero la forma como ocurrieron los hechos mataría de risa a Bolaño: este moderno Sensini ni siquiera cambió el nombre del libro, y no sé si será una disculpa o un guiño, pero en la entrevista declara que, en lo que respecta a uno de los concursos, no esperaba ganarse el premio porque “pensaba que el jurado ya habría fallado”.

Pueden hallar Llamadas telefónicas, el libro de cuentos donde aparece Sensini, en Libros Tauro. Que les aproveche.

30/06/2005

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Hussein censurado

Saddam HusseinSalid de aquí, malditos, la última obra de teatro escrita por Saddam Hussein antes de que Estados Unidos lo capturara, transita actualmente su propio calvario ante la censura del gobierno de Jordania, país donde serían distribuidos sus 10.000 ejemplares a no ser por la intervención del Departamento de Imprenta y Publicación.

El gobierno jordano dice que se podrían dañar los lazos con Iraq si se permite la publicación de la obra. Claro que, en el contexto, lazos dañados con Iraq equivale a lazos dañados con Estados Unidos. De cualquier manera, ya Raghad —la hija mayor del ex dictador— ha puesto a circular la obra distribuyéndola entre algunos medios. Raghad por cierto es la autora del prefacio, en el que define a su padre como

el pulso del corazón, el globo ocular, el padre de los iraquíes, el fabricante de hombres y de héroes, y el hombre que nos enseñó los valores del patriotismo, el valor, la determinación y la gloria.

¿Que Saddam no escribe? Probablemente no (se especula sobre la contratación de diversos autores apócrifos), pero ya ha publicado otras tres obras: Zabiba y el Rey, El castillo fortificado y El hombre y la ciudad. Lo que sí parece seguro es que, en este caso de censura, no habrá quien defienda al autor.

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El período de Tarak

Una vez al mes y desde hace un año, Tarak menstrua con toda normalidad. Sufre dolores de estómago, náuseas y calambres, sangra y se pone de mal humor. Lo extraño es que Tarak es un joven varón de 15 años.

El caso mantiene ocupados a los médicos del pueblo de Kalna —200 kilómetros al norte de Calcuta, en la India—, donde el joven Tarak vive en el seno de una familia de escasos recursos a la que le ocultó un año completo el fenómeno de su menstruación, por razones obvias. Uno de los médicos dice que, aunque existen precedentes, el caso debe ser tratado porque podría traerle complicaciones de salud al chico.

Por el momento, se le realizan exámenes cromosómicos y hormonales y se investiga el “flujo menstrual” de Tarak para determinar si hay presencia de óvulos, lo que le daría más singularidad a esta historia. La nota no indica por dónde menstrua Tarak, pero sólo imaginarlo me produce escalofríos.

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