Sensini, Bolaño y los concursos literarios
En su cuento Sensini, Roberto Bolaño cuenta la historia de un escritor que, a la manera del cazador de recompensas, va de concurso en concurso y, como sus cuentos son meritorios, obtiene así recursos para pagarse algún gasto extra. La crítica implícita hecha por Bolaño es clara:
Insistía en que participara en el mayor número posible de premios, aunque sugería que como medida de precaución les cambiara el título a los cuentos si con uno solo, por ejemplo, acudía a tres concursos cuyos fallos coincidían por las mismas fechas. (…) Nadie se enteró de que Los gauchos y Sin remordimientos eran el mismo cuento con el título cambiado, aunque siempre existía el riesgo de coincidir en más de una liza con un mismo jurado, oficio singular que en España ejercían de forma contumaz una pléyade de escritores y poetas menores o autores laureados en anteriores fiestas. El mundo de la literatura es terrible, además de ridículo, decía. Y añadía que ni siquiera el repetido encuentro con un mismo jurado constituía de hecho un peligro, pues éstos generalmente no leían las obras presentadas o las leían por encima o las leían a medias.
Bueno, esta mañana un lector no identificado me ha enviado por correo electrónico lo que él llama “una denuncia literaria”: el mismo autor obtiene tres premios distintos de poesía con el mismo libro, como se puede ver en una entrevista y dos fallos publicados aquí, aquí y aquí. Pero la forma como ocurrieron los hechos mataría de risa a Bolaño: este moderno Sensini ni siquiera cambió el nombre del libro, y no sé si será una disculpa o un guiño, pero en la entrevista declara que, en lo que respecta a uno de los concursos, no esperaba ganarse el premio porque “pensaba que el jurado ya habría fallado”.
Pueden hallar Llamadas telefónicas, el libro de cuentos donde aparece Sensini, en Libros Tauro. Que les aproveche.

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