Los chapulines salvajes
Esto me lo contó Héctor Torres una de estas tardes.
Voy sentado en uno de los vagones del Metro de Caracas y, después de recoger a los pasajeros de una estación, dos hombres quedan de pie frente a mí. Yo estoy leyendo un libro de Roberto Bolaño y los hombres pueden ver la portada. Uno de ellos le lee al otro el nombre del libro y del autor y, con aires de suficiencia, lo mira y le pregunta:
—Supongo que sabes quién es Roberto Bolaño, ¿no?
—Cualquiera lo sabe. Es el verdadero nombre de Chespirito.
(No es descabellado establecer comparaciones entre Roberto Bolaño y Roberto Gómez Bolaños. Ambos lo han hecho muy bien y, al menos en lo que a mí respecta, están en mi lista particular de héroes).









