La importancia de llamarse William
Guillermo, Guillaume, Wilhelm: hay muchas maneras de llamarse William. En nuestros predios no es un nombre tan común, pero en el mundo sajón sí que lo es, y además algunos piensan que ese nombre puede ser ofensivo para gente con nombres extraños, como Dweezil Zappa.
Quien esté en el predicamento de buscarle nombre a un chico que viene en camino delirará de contento al saber que hay más de 6.000 formas de eludir William. Una de ellas es comprar literatura sobre el tema. Pero si lo que se necesita es originalidad y además no se está dispuesto a pagar por resolver el problema, se puede usar el Random Name Generator, una herramienta que además es muy útil si se está escribiendo una novela policial, pues incluye la opción de generar cada nombre con apodo incluido. Yo obtuve nombres como Frank “Barbi” Martini o Mary “Muffy” Smith. Los más geeks se sentirán a gusto, seguramente, usando el Geek Name Generator (no me vengan después con que no funciona). Y, para los desinhibidos, nunca está de más probar el Porn Star Name Generator, según el cual yo sería nada menos que Roger Barney si me hubiera dedicado al cine y no a la literatura. O sea, que nombres no faltarán.
Quienes ya tienen por nombre William o alguna de sus variantes, obviamente es poco lo que pueden hacer al respecto. Tampoco es que sea tan mala cosa, pues hay un montón de gente llamada William que en su momento ha dicho lo suyo. Al menos se salvaron de la fea costumbre de ponerle a los hijos nombres compuestos. Aunque, puestos, a ver, nada peor que llamarse William Smith. ¿No?









