Make money with my blog
We’ve just made it a lot easier for Blogger users to make money with their blogs. O, lo que es más o menos lo mismo: Hemos facilitado las cosas para que los usuarios de Blogger hagan dinero con sus blogs. Así comienza este post de Inside AdSense, el blog del sistema de publicidad de Google. La cosa se refiere a la reciente integración entre Blogger y AdSense, en virtud de la cual los usuarios de Blogger pueden poner avisos de AdSense de una manera sumamente sencilla y sin mayores conocimientos técnicos.
Lo que no dice Inside AdSense es que para percibir dinero por esta vía usted tiene que alcanzar más o menos unas cinco mil visitas diarias. Nada fácil, se los aseguro. AdSense funciona así: usted pone un manojo de líneas de código HTML en una parte visible de su página web, sea ésta un blog o una página de otro tipo. El código hará que en ese lugar aparezcan avisos relacionados con los contenidos que usted publica en sus páginas. Cada vez que alguien hace click sobre uno de estos avisos, usted recibe dinero en cantidades variables. A veces son fracciones de centavos, otras veces son centavos completos, dependiendo, entre otras cosas, de cuánto le haya pagado a Google el dueño del aviso.
Como Google hace el pago cuando usted logra reunir 100 dólares, mucha gente abandona en el camino. Así, la gran tajada es para Google, que cobra a sus anunciantes y nunca les pagará a esas personas que abandonan. Un negocio redondo. Para Google, claro.
Sería mucho más provechoso para los blogueros que Blogger automatizara otras cosas. Por ejemplo, las listas de enlaces: actualmente una lista de enlaces debe hacerse a mano, con el riesgo, para el usuario inexperto, de dañar la plantilla, y la incomodidad que eso supone. O adoptar el sistema de categorías. O generalizar el asunto de las imágenes (¿han intentado subir imágenes a Blogger usando Firefox Opera?)…

Se lamentaba Augusto Monterroso, en Tríptico, de que nos ha tocado vivir una época en que se edita demasiado, lo cual ha terminado contaminando la afición por la lectura con un nada encomiable hábito de comprar libros, bajo la desviada certeza de que la inteligencia de un hombre ha de ser medida por la cantidad de libros que atesora.
“Los comunistas conocían muy bien la fuerza de la radio como un instrumento de propaganda. Y precisamente por eso existía una fuerte censura que, podemos decir, se dividía en oficial y la autocensura a la que se veían obligados los periodistas como tal, ya que al no existir libertad de expresión había temas vetados de antemano, y todo estaba supeditado a la política y propaganda comunistas”.




Los chilenos quieren repetir. No se conforman con Gabriela Mistral y Pablo Neruda. Ahora piensan postular a Gonzalo Rojas al premio Nobel de Literatura, para lo cual han abierto 







