Una biblioteca con jorobas

En Kenia los nómadas también tienen biblioteca. Una biblioteca ambulante, claro, como corresponde con la vida nómada. Está compuesta por varias caravanas, con tres camellos cada una: uno lleva doscientos libros, otro lleva una carpa y el último las pertenencias de los bibliotecarios. Cada caravana recorre unos once kilómetros diarios a través de la provincia Nororiental del país y, cuando consigue un grupo nómada, les deja los libros en préstamo por dos semanas. Se les permite renovar luego el préstamo o cambiar el libro. Es esta una de las estrategias con las que en Kenia se combate el analfabetismo, que aunque para 2002 afectaba sólo al 18% de sus 31 millones de habitantes, en esta provincia se remonta al 82%.









