Con un año basta: la última nota

Bien, amigos, ya cumplido un año escribiendo estas notas marginales, siento que ha sido suficiente. Ser bloguero durante un año no era uno de mis planes cuando empecé con JorgeLetralia, pero a estas alturas estoy cansado y debo dedicar mis esfuerzos a otras empresas que exigen más de mí y que, por otro lado, son más productivas.
No soy amigo de las despedidas formales, pero en este caso creo que le debo consideración a quienes se han convertido en mis asiduos lectores —y comentadores. Pese a que esta es la última de mis notas marginales, mantendré el blog en línea y ocasionalmente contestaré nuevos comentarios que lectores desprevenidos vengan a dejar por estos lares.
Quizás se pregunten por qué me decido a clausurar este blog ahora que he arribado al primer año escribiendo en él. La verdad es que hace algún tiempo vengo pensándolo, pero no quise despedirme antes de cumplir un año en esto. En realidad no ha podido ser esta despedida más oportuna, toda vez que el aniversario de mi blog ocurre justo un día antes del 28 de diciembre, Día de los Inocentes.
Actualización del 29/12 (sólo para inocentes): no falla, el Día de los Inocentes siempre hay quien cae. ¿De verdad creyeron que cerraría el blog después de mi discurso de aniversario?









