Montejo, el enemigo de la patria

Eugenio MontejoMás sobre el tema de los nacionalismos y las trifulcas que genera por doquier. En 2002 Eugenio Montejo decía:

Uno sintoniza más con sus contemporáneos que con sus paisanos o con sus coetáneos. Yo tengo menos que ver con un venezolano del siglo pasado que con alguien de otro país pero con las preocupaciones de hoy. Las familias poéticas no siempre coinciden con las fronteras geográficas.

31/01/2006

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Hollywood necrofílico

La tumba de Alfalfa

Santuario de la necrofilia hollywoodense o un pasatiempo para gente demasiado desocupada, Hollywood Remains to Be Seen es un libro de Mark Masek y a la vez un sitio en Internet que recoge imágenes de las lápidas que adornan las tumbas de los grandes del cine. No sin algún escalofrío se puede leer en la presentación:

¿Cuál es el único lugar de Hollywood donde existe una oportunidad garantizada de tener un encuentro “cercano y personal” con verdaderas celebridades y leyendas de la industria del entretenimiento?

Pues ese lugar es, ni más ni menos, la tumba de la celebridad con quien se desea tener ese encuentro. Desde la tumba monumental de Bette Davis hasta la más sobria de Jack Lemmon, pasando por alguna pintoresca como la de Alfalfa, el sitio ofrece una guía completa para fans necrofílicos: además de la ubicación de las tumbas, se incluye una lista de recursos similares en Internet (como Find-A-Grave, que asegura tener registros de casi 10 millones de tumbas), copias autografiadas del libro o hasta de cualquiera de sus fotografías, y un simpático Cemetery Quiz a ver si usted es un verdadero fanático de actores muertos.

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El silencio letal latinoamericano

Perros de la conquistaFernando Báez hacía ayer un recuento de la destrucción cultural de América Latina:

Los historiadores resaltan con vergüenza la quema de libros en Alemania durante la época nazi, condenan la destrucción de la cultura de los bosnios a manos de los serbios, pero ignoran la quema de los códices aztecas a manos de religiosos cristianos españoles. Quiero manifestar aquí que cuando visité México en 2004 para asistir a la presentación de una edición de mi obra Historia universal de la destrucción de libros, intenté rastrear con mejores documentos la eliminación de los escritos mayas y fue bien poco lo que pude encontrar. Hay un silencio letal sobre este asunto, que a veces se traduce en un artículo emocional; jamás en un estudio detallado que compile todos los bienes culturales latinoamericanos desaparecidos o destruidos hasta la fecha.

Es un tema del que ya nos había hablado Eduardo Galeano en 1971, en Las venas abiertas de América Latina. Pero nunca está de más recordar estas cosas.

30/01/2006

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A Miguel Hernández lo mataron lentamente

Miguel HernándezSeparado de su hijo, a quien sólo pudo ver en sus últimos minutos, sin poder dormir y conviviendo con las ratas y su excremento, el poeta Miguel Hernández apenas había rebasado los treinta años cuando la tuberculosis lo consumió en el penal de Alicante.

Ahora el escritor español Antonio López Alonso ha publicado A Miguel Hernández lo mataron lentamente, donde, en una imposible primera persona, el poeta cuenta cómo se las ve de frente con su calvario, en una patografía —una biografía desde el punto de vista médico— que delinea una teoría médica sobre su muerte.

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“Las comillas no son para resaltar”

Comillas

Es común que la gente use las comillas para resaltar. Ahora bien, que sea común no quiere decir que sea correcto. Cometeré la inelegancia de citarme:

Las comillas destacan palabras o giros (le llamó “dotol”) y reproducen citas textuales (dijo, mirándome: “No tienen nada que ver”). También encierran títulos de partes de obras, títulos de revistas y periódicos. En algunos casos indican que se está empleando un vocablo extranjero. Es un error usar las comillas para destacar la importancia de una frase en particular.

En Internet hay varios recursos más exhaustivos sobre el uso correcto de las comillas, pero pueden revisar el de la Universidad Autónoma Metropolitana de México.

Ahora bien, ¿por qué introduzco el tema en esta radiante mañana de lunes? Hoy arranca el plazo para enviar material inédito al IV Concurso para Obras de Autores Inéditos de Monte Ávila Editores, cuyas bases publiqué anoche en el boletín de concursos de Letralia. La primera de las bases del concurso incluye unas comillas usadas de forma incorrecta:

  1. Podrán concursar todos los escritores venezolanos, residentes en el país o en el exterior que “no hayan publicado ningún libro, en ningún género literario”. Cada concursante podrá presentar una (1) obra, en sólo uno de los géneros señalados (narrativa, poesía, cuentos para niños, ensayo y dramaturgia).

El fenómeno se reproduce en los apartes 3, 4, 5 y 8 de las bases, algo que me parece lamentable viniendo de la editorial del Estado venezolano y considerando que el concurso premiará la calidad literaria de textos escritos por autores hasta ahora inéditos.

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La historia olvidada del tío Lucas

El tío LucasDe seguro todos ustedes conocen al calvo de la foto. Obviamente, se trata del tío Lucas (tío Fester, en la versión original), el hermano de Homero Addams capaz de encender bombillos poniéndoselos en la boca. Cualquiera podría creer que la serie de los 60 The Addams Family fue el trampolín a la fama para Jackie Coogan, el actor que interpretaba al bizarro Lucas, pero lo cierto es que a sus cincuenta años Coogan ya arrastraba consigo un éxito inmortal desde hacía más de cuatro décadas.

The KidVean ahora esta otra foto. ¿Encuentran aquí al tío Lucas? Es el pequeño que en 1921 acompañó al genio Charles Chaplin en una de sus películas más recordadas: The Kid. Esta película, y las que Coogan protagonizó en aquellos años de plateado y silente cine, lo convirtieron en el primer niño millonario de Hollywood.

Jackie Coogan nació el 26 de octubre de 1914 en Los Ángeles. Hijo del actor y bailarín John H. Coogan y de una actriz de teatro, había aparecido en el cine por primera vez, a los tres años de edad, en el filme Skinner’s Baby, de Harry Beaumont.

Por aquellos días Chaplin se encontraba ante el predicamento de no disponer de un niño con suficientes cualidades histriónicas para interpretar al pequeño personaje de The Kid. La película fue pospuesta por esta causa durante mucho tiempo y, finalmente, un amigo común presentó a Chaplin ante los padres de Coogan.

El niño cautivó de inmediato a Chaplin, quien a manera de prueba lo incluyó en 1919 en el reparto de A Day’s Pleasure. El resto es historia: The Kid se estrenó en 1921 y el éxito fue rotundo. Ese mismo año Coogan aparecería en otros dos filmes y su carrera despegaría definitivamente.

Un verdadero Macaulay Caulkin de los albores del cine, Jackie Coogan se convirtió en imagen publicitaria y los medios de la época reseñaron desde sus fiestas de cumpleaños hasta sus casas y automóviles. Para cuando cumplió 21 años, en 1938, había actuado en una veintena de películas entre silentes y sonoras.

Pero su buena suerte empezaba a declinar. En 1935 murió su padre, en un accidente de tránsito que le ocasionó algunas heridas al mismo Jackie. Su madre se casó con su agente, Arthur Bernstein, y la pareja dilapidó la fortuna que el chico había amasado durante dos décadas. Cuatro millones de dólares se convirtieron así en apenas 126.000, para 1939. Coogan, quien descubrió que no tenía derechos sobre su dinero, acudió a la ley: como resultado se sancionó un instrumento legal, conocido como “Coogan Act”, que en lo sucesivo protegió los derechos de los niños actores.

Pese a sus más de cien películas, Jackie Coogan volvió a ser un desconocido hasta 1964, cuando fue enrolado por The Addams Family para interpretar al tío Lucas. Así, la comedia representó un justo renacimiento para quien había tenido al mundo en sus manos impulsado por el gran Chaplin.

Jackie Coogan murió de un infarto el 1 de marzo de 1984.

29/01/2006

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La PUCP, ¿plagiaria?

El ABC del caféEl 8 de julio de 2004 recibimos esta carta del señor Enrique Castañeda Tuesta, en la que aseguraba que la Pontificia Universidad Católica del Perú había publicado unas Guías didácticas para la enseñanza de la caficultura que contenían material original del manual El ABC del café: cultivando calidad, de Enrique Castañeda Párraga.

Esta semana, Castañeda Tuesta volvió a contactarnos para informar sobre los progresos de sus gestiones:

El Sr. Juez del Cuadragésimo Primer Juzgado Penal de Lima abre proceso penal contra el Sr. Salomón Lerner Febres (Rector en el 2003 de la Pontificia Universidad Católica del Perú - PUCP,) por los delitos contra los Derechos de Autor, Derechos Intelectuales y Conexos, en agravio de Don Enrique Castañeda P. y Tecnología Agrícola Tropical ­ TECNATROP SRL. (Resolución # 1 del 10 de Enero del 2,006, Expediente 2-2006 del 41 Juzgado).

En este archivo PDF puede leerse la resolución del Tribunal de Propiedad Intelectual del Indecopi. Los Castañeda y su empresa Tecnatrop han publicado en su web muestras de El ABC del café. Un caso a todas luces preocupante si llegara a demostrarse que la PUCP en efecto incurrió en los delitos que los Castañeda le endilgan.

28/01/2006

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