Cien mil o un millón yo pagaré

Cuando a Silvio Rodríguez le ocurrió lo impensable —perder al único unicornio existente, que, de paso, era azul—, no dudó en ofrecer recompensa de cien mil o un millón. Así estaría. Bueno, cualquiera, ¿no?

El veredicto del premio de poesía Víctor Valera Mora, anunciado este viernes, favoreció al maestro Ramón Palomares por su libro Antología poética. La dotación del premio, según el ente convocante, es de 100.000 dólares. Pero, en lo que interpreto como una franca expresión del más prístino espíritu revolucionario, ayer la Agencia Bolivariana de Noticias hizo un velado homenaje a la canción de Silvio al elevar el monto a nada menos que 1.000.000.

La nota de prensa ha sido de inmediato aprovechada por El Observador, que tiene el humorístico cuidado de acotar que el dato de la exagerada dotación es obra y desgracia de la ABN. Aquí la nota original de la ABN, para que tengan chance de verla aunque sea corregida (tenemos derecho a dudar que será corregida, pero bueno…).

30/04/2006

Guardado en Cromos
Ya hay 6 notas acerca de esta nota. ¿Quieres agregar otra?
 

Un plagio involuntario

The Wild y MadagascarEstos son los posters de dos películas recientes: a la izquierda, The Wild, aquí titulada Vida salvaje, y a la derecha Madagascar. La primera es de este año y es producida por Walt Disney Pictures; la segunda es de 2005 y la producción corrió por cuenta de Dreamworks. Ayer, cuando salimos de ver The Wild, el heredero me dijo en tono de reproche: “Nojóooo, papá, es igualita a Madagascar…”.

Y así es la cosa. Para empezar, en ambas hay un león y una jirafa entre los personajes principales. En ambas el león ruge para el público en actitud de divo de la farándula. En ambas está la llamada de la selva como tema. Ambas empiezan en un zoológico y en ambas sus protagonistas roban un barco para llegar a la ansiada selva.

¿En qué estaban pensando en Walt Disney cuando hicieron The Wild? Bien, dudo que haya habido un plagio verdadero en este caso. Supongo que la cosa fue así: a alguien se le ocurrió una maravillosa historia, la presentó al estudio, recibió la bendición de los mandamases y se empezó a hacer la producción de The Wild. Y, a medio camino, aparece Madagascar y el estudio empieza a gopearse la cabeza contra la pared al comprobar las similitudes. Pero luego analizan la cosa y deciden sacar la película a pesar de todo, sólo para que el heredero salga insatisfecho y me diga que mejor hubiéramos visto la de la abuela gorda…

Guardado en Vidente
Ya hay 3 notas acerca de esta nota. ¿Quieres agregar otra?
 

¿Dónde estará el enterrador de cuentos?

Daniel LugoVeinte años separan entre sí las dos películas venezolanas en las que ha destacado como actor el puertorriqueño Daniel Lugo (en la gráfica). La más reciente es Cien años de perdón, de 1998, en la que interpreta a uno de los cuatro sufrientes venezolanos clasemedia quienes, tras la decisión de resolver sus problemas económicos robando un banco, se encuentran con que el gerente del banco ya se lo había llevado todo. La más añosa —y que representó para Lugo la consagración definitiva como actor— es El enterrador de cuentos, de 1978, una pequeña joya cinematográfica basada en una pequeña joya literaria: un cuento homónimo del escritor merideño Román Leonardo Picón.

“El enterrador de cuentos” es un relato muy breve, y es natural pues Picón es —además de guionista— un autor de relatos breves. La anécdota es simple y conmovedora: un mendigo recorre las calles del pueblo arrastrando la urna donde previsiblemente algún día tendrá que caerse muerto.

Fue publicado dentro del volumen El enterrador de cuentos y otras barbaridades el mismo año en que se hizo la película. Un libro de relatos breves, algunos brevísimos —lo tuve en mis manos, también, por breve tiempo, aunque sí el suficiente para leerlo un par de veces—, que bastaron para ubicar a Picón en uno de los sitiales de mayor respeto de nuestra narrativa contemporánea.

De las brevedades magistrales de Picón este botón:

Noctuario

De los gallos le desconcertaba su excesiva puntualidad para el canto. Y estaba por asegurar la estrecha relación entre sus voces y la fuerza que posibilitaba la salida del sol. Un día, amordazó a todos los gallos vecinos para fabricar un eclipse, y el sol salió para podrir a los gallos asfixiados.

Hay más aquí. Y aquí. Disfrútenlo. Román Leonardo Picón, el autor de El enterrador de cuentos y otras barbaridades, vive en Mérida y ha publicado otro libro, Cuentos de una sola palabra.

28/04/2006

Guardado en Libros
Ya hay una nota acerca de esta nota. ¿Quieres agregar otra?
 

Los 21 gramos de César Vallejo

César VallejoConfieso que cuando fui al cine a ver 21 gramos mi interés principal era escuchar a Sean Penn citando a Eugenio Montejo. De acuerdo, me pareció una gran película, pero esa escena específica fue una experiencia enriquecedora. Por un lado estaba la sensación como de halago indirecto que lo embarga a uno porque nombran a un tipo que es venezolano y escritor. Pero por el otro las reacciones del público eran para hacer otra película: algunos aplaudían, los más despistados —los que no sabían que en la película se mencionaba a uno de los nuestros— le preguntaban al acompañante de turno si habían oído bien, si en realidad Sean Penn había hablado de un venezolano.

Sospecho que lo mismo ocurrió en Perú cuando Danilo Sánchez Lihón contó aquello sobre Einstein citando a Vallejo. La nota es algo incierta, al menos en lo que respecta a mis limitadas entendederas. El poema de Vallejo se llama “Los dados eternos” y la parte que Einstein habría citado dice:

la tierra es un dado roído y ya redondo
a fuerza de rodar a la aventura,
que no puede parar sino en un hueco,
en el hueco de inmensa sepultura

El caso es que yo no le veo lo científico por ningún lado. Pero bueno, cabe la posibilidad de que Sánchez Lihón haya explicado con detalles su punto y al periodista se le haya olvidado incluir algún dato esencial (algún error de redacción posterior me lleva a pensar esto). Los curiosos vayan a leer una transcripción del poema completo.

Sánchez Lihón también dice que Vallejo sólo podía haber nacido en Santiago de Chuco, “porque él es una conjunción biológica y telúrica, en él se juntan culturas, eclosiones de la naturaleza y energía fundamentales que reúne su pueblo, con su paisaje, espiritualidad, solidaridad, hospitalidad y fraternidad”. Y digo yo: no hay elucubración más económica que la del determinismo, pues no existe manera de demostrar lo contrario. A mi manera de ver, Vallejo pudo haber nacido en cualquier parte del mundo. Nació en Santiago de Chuco y bueno, eso nada especial significa, aparte de que nació en Santiago de Chuco. Por muchas conjunciones peripatéticas que se le quieran atribuir al hecho.

Una nota más: hace unos años una amiga que milita en un partido político me confesó que estaba abrumada por la tarea que le habían encomendado. Ella era la encargada de captar nuevos militantes en el sector donde vive. Recordando las ideas de un viejo amigo que daba unos cursos extrañísimos de ergonomía, le dije que su problema se resolvía simplemente creando en los potenciales militantes la necesidad de militar en el partido. Y apelé a una referencia poética: “Táctica y estrategia”, de Mario Benedetti. Mi amiga usó entonces ese poema como base para un proyecto que, según supe hace poco, aún se desarrolla con algún éxito (claro que, tal como está la política en Venezuela, no se puede esperar demasiado).

24/04/2006

Guardado en Siendo un escritor
Ya hay 7 notas acerca de esta nota. ¿Quieres agregar otra?
 

El Lazarillo de Vives

“Juan Luis Vives, autor del Lazarillo de Tormes”, de Francisco CaleroNo se sabe con certeza quién es el autor del Lazarillo de Tormes, y diversas fuentes atribuyen tal autoría a personajes como fray Juan de Ortega, Diego Hurtado de Mendoza, Sebastián de Horozco, Lope de Rueda, Pedro de Rhúa, Hernán Núñez de Toledo, Juan de Valdés, Francisco Cervantes de Salazar y Alfonso de Valdés.

Francisco Calero, un filólogo que le ha dedicado varios años al estudio de esta obra, se lanza contra todas las atribuciones de autoría anteriormente mencionadas y, enfocándose en la que se refiere a A. de Valdés, afirma en este completo trabajo, publicado en la más reciente Espéculo, que a quien debemos reconocer como el auténtico autor es a Luis Vives, un humanista valenciano que vivió entre 1493 y 1540. El artículo resume varias de las pruebas de que Calero cree disponer para afirmar que su tesis es la correcta. En total son más de 150 pruebas. Vean la primera:

Para escribir una obra maestra como el Lazarillo se necesita un escritor genial. Ahora bien, tenemos testimonios contemporáneos de que A. de Valdés no sólo no fue un gran escritor sino que su latín provocaba la risa en los círculos cultos. Así se lo dijo el cardenal García de Loaysa, confesor de Carlos V, a Francisco de los Cobos:

    suplico á vuestra merçed tomeys un gran latino y no lo es Valdés, porque aca se burlan de su latinidad y dizen que se atraviesan algunas mentiras en el latín que por aca se enbia escryto de su mano.

Rosa Navarro pretende quitar fuerza a este testimonio por el hecho de que García de Loaysa fuese enemigo de Valdés. Pero no lo consigue, porque el cardenal lo que hizo fue atacar a Valdés en su punto débil, en lugar de propalar calumnias. De hecho, a partir de entonces Valdés no escribió las cartas latinas sino sólo las castellanas.

Aunque no se puede decir que esta sea una prueba concluyente, vale la pena leer el artículo completo y conocer todo el esquema argumental de Calero. Autor de una reciente edición del Lazarillo (Editorial Blázquez, 2004), Calero ha publicado su tesis completa en el libro Juan Luis Vives, autor del Lazarillo de Tormes, que acaba de publicar el Ayuntamiento de Valencia. Además otro artículo suyo en Espéculo, anterior al que me ha inspirado esta nota, toca el tema de la interpretación del Lazarillo. Todo un banquete.

20/04/2006

Guardado en Libros
Ya hay 3 notas acerca de esta nota. ¿Quieres agregar otra?
 

Harry Potter y sus 25 metidas de pata

Harry Potter¿Quién iba a decirlo? Harry Potter contiene tantos errores que un chico español de 19 años ha encontrado al menos veinticinco en el último libro de la serie, El misterio del príncipe. Se trata de Álex Vivaut, de Barcelona, cuya acuciosa lectura de fan potteriano le permitió al sello Salamandra hacer las correcciones del caso.

Los gazapos están listados en esta nota de Red-Literaria. Aquí mi favorito:

En una de las cartas de Harry a Sirius le menciona que su primo Dudley se enfadó y tiró su Playstation por la ventana. Para explicarle mejor la función de ese aparato no mágico le dice que es como un ordenador en el que se puede jugar. Sirius no podía saber la diferencia entre ordenador y Playstation siendo mago. Además, la acción se sitúa en 1994 y la “Play” salió en 1995 (pág. 29, capítulo 2: “La cicatriz”).

19/04/2006

Guardado en Libros
Ya hay 9 notas acerca de esta nota. ¿Quieres agregar otra?
 

Antólogos cobrones

En el catálogo universal de antólogos cobrones, inclúyase este: una “antología internacional de poesía amorosa” que circulará en una macroedición de 10.000 ejemplares y, además, los autores incluidos verán sus textos publicados en importantes medios de comunicación. Todo por el módico precio de 60 dolarillos.

Sugerencias para los amigos: en España se realizan 1.600 concursos literarios cada año, y la mayoría de ellos permite la participación a autores no españoles. ¿Por qué no invertir esos 60 dólares en enviar material a estos concursos? Si bien es cierto que muchos concursos se han ido construyendo una pésima fama por fraudulentos o corruptos, todavía queda una buena reserva de concursos legítimos.

Claro que siempre hay quien participa en estas antologías porque no aguanta las ganas de ver el propio nombre impreso…

18/04/2006

Guardado en Fraudes y engaños
Ya hay 6 notas acerca de esta nota. ¿Quieres agregar otra?
 
•  Siguientes »»