Todos contra Dan Brown
Me hizo gracia cómo ayer, por circunstancias completamente distintas, llegué a dos notas y un sitio en los que a Dan Brown le dan hasta en la cédula. Por si exista alguien con semejante calidad de despiste, Brown es el autor de El código Da Vinci.
Vamos con las notas.
La primera es esta, donde el escritor español Javier García Sánchez lanza denuestos de los “subbastardos” editoriales —léase pastiches de literatura histórica con enigmas incorporados que, al resolverse, harán tambalear las estructuras de nuestra sociedad— que siguen el camino de El código Da Vinci, tendencia que, dice él, le hace mucho daño a la Literatura así, con mayúsculas. Lo mejor es la acotación sobre cómo reacciona la gente cuando uno expone su opinión sobre El código Da Vinci (y agrego yo casos misceláneos como los de Paulo Coelho y Ricardo Arjona):
Cuando dices esto viene alguien que te llama resentido y te pregunta si no te gustaría vender muchísimo y triunfar con un libro comercialmente. (…) Creo que cuando la masa se interesa por algo hay algo que falla.
Y esta es la segunda: el barcelonés Eduardo Mendoza acaba de publicar su novela Mauricio o las elecciones primarias y se lanza una aguda disertación sobre cómo ha cambiado el papel de la novela. No dejen de leerla. El caso es que Mauricio… es una novela histórica, y Mendoza explica el éxito de este género por la gran curiosidad que suele despertar la historia, “más allá de ejemplos ridículos como El código Da Vinci”.
Finalmente, el sitio: Crea tu propia novela de Dan Brown, aunque con propiedad lo que se crea es el anuncio de una novela de Dan Brown. Con todo y portada. Después de que hayan entrado la primera vez, opriman la tecla F5 de sus teclados o el botón Actualizar del navegador que estén usando, y cambia todo. Nuevo título, nueva reseña, nueva portada y, en fin, nueva novela. Parece cosa de magia, pero con un mínimo de conocimientos de programación y algo también, claro está, de sentido común, esto podría adaptarse para crear parodias similares de otros autores simplemente alterando el código.


Hernán Casciari, uno de los favoritos de los premios 20Blogs (y, al parecer, de cualquier premioblog que se vislumbre en el horizonte) saca 







