Mi chica 10

Hoy, al fin, Letralia cumple diez años. Acabo de publicar una nota especial de aniversario en la que trato de ser objetivo y prudentemente sobrio. Pero en este espacio, más personal, no tengo empacho en decirlo: estoy ebrio de aniversario.

En repetidas ocasiones, y especialmente en los aniversarios de Letralia, he escrito editoriales en los que recalco que nunca creímos que llegaríamos hasta aquí. Hoy comparto un secreto con ustedes: cuando estructuré la carpeta correspondiente a la primera edición, la lógica me decía que debía llamarla “001″. Pero realmente pensé que el trabajo, las insospechadas dificultades y en general los escollos vitales, me impedirían publicar algún día la centésima edición. Por eso la carpeta terminó llamándose “01″. Aún hoy ese cero adicional faltante es una cicatriz, una lección de vida sobre cuánto podemos dar inclusive cuando no confiamos lo suficiente en nuestras capacidades.

Esta tarde, como ya les dije, estaré acompañando a los fantásticos amigos de la XIII Tertulia Caraqueña de Ciencia Ficción, Fantasía y Terror. Los espero por allá para compartir el cumpleaños de mi chica 10. Salud a todos.

20/05/2006

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Scarface en Estocolmo

Brindis de bienvenida

En una de las primeras escenas de Scarface, un oficial de inmigración le pregunta al malviviente cubano Tony Montana (mejor conocido en ciertos ámbitos como Al Pacino) dónde aprendió a hablar inglés. La respuesta de Montana pareciera escrita por Cabrera Infante: In the movies.

Pues esa fue la misma escuela en la que aprendí el inglés: el cine. Me fue bien machacando el idioma, tanto en el aeropuerto de Frankfurt —donde me quedé ocho horas esperando hacer el trasbordo hasta Suecia— como en Estocolmo, aunque supongo que no le fue tan bien a mis interlocutores, tratando de entenderme.

Eso sí, durante las mesas de trabajo de los premios Stockholm Challenge, donde expuse el alcance de Letralia, preferí acogerme al buen hacer de tres estudiantes españoles que el Instituto Real de Tecnología puso a disposición de los hispanoparlantes: María del Carmen Valero Moratalla (”mis padres se lucieron”, acaba de decirme en un correo, refiriéndose a la longitud de su nombre), Sergio García y David Litwiski. Nunca me cansaré de agradecerles los favores que hicieron por mí, y que trascendieron en algunos casos más allá del simple esfuerzo de traducción.

En la foto, de izquierda a derecha, el estudiante búlgaro Boris Kalaglarski, Sergio García, David Litwiski, un servidor, Alexandra Fey Puccini (del sitio finalista colombiano Colarte), María del Carmen y Fernando Constantino (del sitio finalista español CulturaGeneral.net), durante el brindis de bienvenida, la tarde del 8 de mayo.

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