Tópicos en los discursos

“El Senado escucha”, de William Gropper 

  • Empezar con un chiste porque así lo viste en la tele.
  • Evitar decir chistes porque así lo hacen en la tele.
  • Empezar con una frase aquíreunidos: “Estamos aquí reunidos hoy para…”.
  • Empezar con una pregunta quétepuedodecir: “¿Qué se puede decir de nuestro homenajeado..?”.
  • Empezar con una referencia inmemorial: “Desde tiempos inmemoriales…”.
  • Mover las manos histriónicamente para no parecer demasiado rígido.
  • Alzar la voz histriónicamente para no parecer demasiado monótono.
  • Usar palabras y giros que nunca usarías ante tus colegas.
  • Usar epítetos como “honorable” y “respetable” al dirigirte a gente a la que realmente desprecias.
  • Acordarte de que no te has arreglado la corbata justo cuando te paras ante el público.
  • Usar corbata.
  • Pronunciar, con diferencias enfáticas, letras como la ve y la zeta.

04/07/2006

Guardado en Manual de instrucciones

 

Agrega JorgeLetralia a tus marcadores

Ya existen 4 notas acerca de esta nota

 
  1. MEOLLO DISCURSIVO
    Intenso, porque es la realidad misma.
    Divertido, por los contrastes que pone de manifiesto.
    En cuanto a bondades, hay tópicos en el principio de discursos ricos por su contenido.
    En cuanto a maldades, se dan originalidades seguidas de la máxima expresión del vacío.
    Un tópico, aún hay gentes que practican ofreciendo discursos, cuando ya apenas escucha nadie.
    Otro tópico aún peor, mantener los discursos cuando ralea el discurso mental.
    Abogo por incrementar el discurso imaginario que todos llevamos dentro, fuente de proyectos creativos y de realidades personales.
    Saludos cordiales.

    Nota de Rafael Pérez Ortolá — 04/07/2006 @ 11:09 am


  2. Fantástico recopilatorio !!

    Nota de El lector de comics — 04/07/2006 @ 12:56 pm


  3. Complementar con el final de “Nada personal” - la canción de Serrat - y se tiene el discurso perfecto :-)

    Nota de Martha Beatriz — 05/07/2006 @ 11:31 am


  4. Jorge, te faltó la manía contemporánea de subrayar el género de los objetos, de las profesiones, de las personas y de todo cuanto existe en el planeta Tierra. En los discursos pronunciados en este momento no faltan los pedagogos y pedagogas, las pediatras y los pediatros, los podólogos y las podólogas, los psiquiatros y psiquiatras, los mexicanos y las mexicanas, los policíos y las policías, los indigentes y las indigentas… Odio esta distinción absurda que no hace sino complicar las cosas entre los humanos y hacerle caso a esos idiotas que no entienden que en gramática el género no tiene nada que ver con sexo.

    Jorge, mucho fundamento.

    Nota de Roberto Echeto — 06/07/2006 @ 9:56 am


Las líneas y los párrafos se adecúan de manera automática; las direcciones de correo no serán mostradas. Se permiten las siguientes etiquetas HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <code> <em> <i> <strike> <strong>



Captcha! Escribe el número para saber que eres humano. Si te registras no tienes que hacer la prueba Captcha.

Suscríbete a las notas escritas acerca de esta nota

Trackbacks
•