Los derechos en el mundo real

A Iván Fresneda se le ocurrió escribir en su blog acerca de lo que no le gustaba del Instituto José Saramago, donde estudiaba, y fue expulsado. No sólo eso: el director y un profesor de filosofía lo llevaron a juicio el 22 de junio. No se quedaron en llevarlo a la oficina del director y regañarlo, lo llevaron a un juicio real. Las críticas de Fresneda se enfocaban en el abandono de las instalaciones físicas del instituto, el exceso de burocracia y la negligencia en la distribución de los periódicos destinados a los estudiantes.
Expuse brevemente que esta no era la mejor forma de que eliminase el blog, que simplemente querían que lo eliminasen porque sacaba los trapos sucios. A la pregunta sobre porque negué mi autoría en un principio respondí que por MIEDO, miedo a lo que justamente me han hecho: Expedientar y expulsar.
Existe una gran brecha entre nuestra idea de cómo debe ser el mundo y lo que éste es en realidad. En un mundo ideal, el ser humano tiene el derecho, y de alguna manera el deber, de mejorar su comunidad, su centro de estudios, su trabajo y, en fin, su entorno; en el mundo real esto es válido siempre que no deje en entredicho a la autoridad.









