Satan loves Saddam
En South Park: Bigger Longer & Uncut, el largometraje de la conocida serie de televisión, Saddam Hussein es retratado como un homosexual sadomasoquista que tiene relaciones con el diablo como parte de su plan para dominar el mundo. No es algo que sorprenda: South Park aniquila por completo todo rastro de corrección política que uno pueda concebir. Racismo, religión, política y sexo pasan por las manos de sus creadores, Matt Stone y Trey Parker, para mostrarse en la televisión en tono de agrio sarcasmo.
Stone y Parker son clarísimos exponentes de la tendencia contemporánea al humor a través del absurdo extremo y las situaciones forzadas, que ha tenido mejores o peores resultados desde que otro Matt, Groening, creó The Simpsons en 1989 y, en el cine, los hermanos Bobby y Peter Farrelly produjeron There’s Something About Mary en 1998. El más antiguo precedente es el de Jim Abrahams y David Zucker, quienes en los tempranos 80 inauguraron el género con Airplane! y Top Secret! y han tenido aliento para llegar a nuestros días como guionista (Abrahams) y productor-director (Zucker) de Scary Movie 4 y 5, esta última anunciada para 2008: para entonces se habrán cumplido 28 años del estreno de Airplane!, tiempo suficiente para hablar de un género bien plantado.
Según Stone —quien junto a Parker participó el domingo en el Edinburgh International Television Festival—, Hussein ha sido “torturado” por los soldados estadounidenses obligándolo a ver la película una y otra vez. Stone ríe: “Eso realmente le ha añadido insulto a la herida. Apuesto a que le ha hecho muy feliz”. La historia me suena poco creíble, viniendo precisamente de quien con su socio se presentó en la gala de los Oscars luciendo vestidos de Jennifer López y Cameron Díaz, pero, para quienes fueron capaces de esto, dudo que ponerle una película a Hussein sea una hazaña demasiado dura de realizar.










