Monopolio con papas

Bolsa de papitas de McDonald’s como ficha del  MonopolioEl primer juego de mesa que tuve fue un Ludo que me regaló mi papá en tiempos inmemoriales. Pero creo que la primera vez que me hice fanático de algo (aparte del quesillo) fue cuando jugué aquel viejo Monopolio de las calles de Caracas, cuya influencia hace que aún en el presente, cuando paso por sitios como la avenida Andrés Bello, la plaza Candelaria o el Jardín Botánico, recuerde el sentimiento de bienestar que me embargaba al dejar en bancarrota a mi hermano.

En alguna ocasión vi una fotografía del Monopolio original y lamenté que el mío careciera de las clásicas figuritas, ante las cuales mis casas, hoteles y fichas lucían desabridas y tristes. Hoy en día hasta se puede “monopolizar” el PC, y entre las múltiples versiones del juego que se han producido, la más reciente (que se presenta hoy bajo el nombre “Monopoly Here & Now”) hace el esfuerzo de acercarse a los jugadores contemporáneos. Las fichas han sido rediseñadas y entre ellas se encuentra esta bolsa de papas fritas de McDonald’s y un Toyota que sustituye al viejo Ford, quizás expresando la opinión que Hasbro tiene de la industria automotriz estadounidense. Y los precios también han cambiado, pues en la nueva versión se hacen negociaciones por varios millones de dólares. Nada mal para un juego que tiene más de cien años (y no setenta y uno…).

Vía Oscar blog.

14/09/2006

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Hoy es catorce de septiembre

A mis 17 años tenía un trabajo que creía temporal, salía temporalmente con una chica y me aprestaba a iniciar estudios temporales en una carrera que escogí para poder saltar más tarde a comunicación social. Así que la única certeza que tenía era la literatura, pero ni en eso me iba bien pues, aunque declaraba lo contrario, mis cuentos no me satisfacían. La mañana del 14 de septiembre de 1988 estaba lloviendo y llegué al trabajo temprano e inspirado. Escribí este cuento y, por diversas razones, fue la primera vez que sentí que el camisón de escritor me quedaba. Hoy, como padre orgulloso, brindaré en honor de la mayoría de edad de este, el mayor de mis hijos (de los reconocidos, claro).

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