Cuentos con musiquita
No soy fanático de escribir con música. De hecho, la música puede desconcentrarme en la mayoría de los casos. Sólo algún cuento me ha salido bajo el influjo de la música, como “El plan”, que tardé todo un año escribiéndolo y no podía hacerlo sin un disco de Chopin que me bajaba las defensas emocionales.
Sobre este asunto la gente de la Escuela de Escritores, siempre tan creativa, está presentando hoy su concurso de relatos con banda sonora: los participantes deben utilizar sus melodías favoritas como inspiración para retratar a los personajes, crear la atmósfera apropiada o desencadenar el conflicto, todo en mil palabras e indicando la canción y el intérprete involucrados.









