La segunda vida del Cervantes

No le había hecho mucho caso a todo el asunto de Second Life hasta que el Cervantes anunció que había creado su sede virtual en esa suerte de mundo paralelo. La idea de asistir a conferencias y otras actividades por esa vía me atrajo de inmediato… pero nada.
El gran problema de Second Life es que más que una computadora requiere una gandola para funcionar. Pese a que los requerimientos básicos están cubiertos por mi máquina, fue imposible entrar, así que me conformé con ver el bonito video con que presentan la sede en SL, con un Quijote galáctico, medio C3PO él, que entra a exposiciones, revisa la biblioteca y vuela alrededor del edificio de la institución.
Una de las tomas finales del video muestra al Quijote revisando la excelente edición crítica de El ingenioso hidalgo don Quijote de La Mancha que en versión digital mantiene en línea el Cervantes, a la que corresponde la imagen que encabeza esta nota. Toda una reivindicación a la escena de la novela en que don Alonso entra a una imprenta en Barcelona donde se está corrigiendo una edición de la versión de Avellaneda:
—Ya yo tengo noticia deste libro —dijo don Quijote—, y en verdad y en mi conciencia que pensé que ya estaba quemado y hecho polvos por impertinente; pero su San Martín se le llegará como a cada puerco, que las historias fingidas tanto tienen de buenas y de deleitables cuanto se llegan a la verdad o la semejanza della, y las verdaderas tanto son mejores cuanto son más verdaderas.
Todo muy friqui, sí señor.

Ya está próximo a realizarse el VI Encuentro Internacional de Poesía de la Universidad de Carabobo, una fiesta de las letras que en pocos años ha logrado afianzarse como una de las más interesantes en Venezuela, gracias al trabajo del poeta 








