En la Capilla del Hombre

La Capilla del Hombre, en Quito 

Este era uno de los sitios de Quito que más ilusión me hacía conocer, desde que recibí la invitación a participar en el encuentro Kipus. La Capilla del Hombre fue el gran proyecto con que concluyó su vida el gran artista ecuatoriano Oswaldo Guayasamín. Es un enorme museo enclavado en una colina desde la que se ve la ciudad como desde el cielo.

Interior de la Capilla del Hombre 

En su interior, obras del artista enfocadas en la denuncia de todo lo que el hombre hace contra sus semejantes: guerras, racismo, indolencia e injusticias de toda índole. El arte de Guayasamín es rudo, áspero y comprometido, con sus rostros de facciones indígenas y sus dedos crispados de dolor. La capilla resume, en su estructura y en las obras que ofrece al visitante, el pensamiento del artista en torno a estos temas. El sitio, para decirlo en una palabra, abruma.

Mi visita a la Capilla del Hombre 

13/09/2007

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Entre el prócer y el kuraka

Bolívar, Gómez y Martínez 

El encuentro Kipus me ha dado la oportunidad de conocer a Domingo Martínez Castilla, kuraka editor de Ciberayllu. Claro que conocer es en este caso un verbo inexacto, pues Domingo y yo nos conocemos realmente hace más de diez años, cuando ambos nos estrenábamos en la publicación de nuestras revistas. En este encuentro de revistas literarias, somos los únicos representantes de un medio que aún deslumbra y produce dudas y preguntas a granel. Lo de kuraka lo explica él someramente en su ficha en Ciberayllu.

Ciberayllu fue una de las cinco revistas seleccionadas por los lectores de Letralia como las mejores del ámbito literario de habla hispana. Hablando de cosas divinas y humanas con Domingo encontramos a este prócer en los alrededores de la Universidad Andina Simón Bolívar, entre los edificios Manuela Sáenz y Mariscal Sucre. La universidad lo bajó de su proverbial caballo y lo sentó, con ropa de civil, en este banco donde cualquiera puede sentarse a conversar con él, oportunidad que no desaprovechamos.

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