Replicantes de 25 años

Blade RunnerSé que mucha gente estará de acuerdo conmigo si afirmo que las conversaciones más fumadas, más elevadas y que más nos hacen creernos unos genios, se tienen en la adolescencia. De esa época rescato siempre la tesis de un amigo —hoy anónimo a causa de los baches en mi memoria— de que la mejor ciencia ficción es la que le da prioridad al aspecto artístico por encima del técnico.

Entonces mis conocimientos del género se limitaban a Star Trek y Star Wars, de manera que vine a entender la cháchara de mi amigo cuando, unos años después, pude ver clásicos como 2001: A Space Odyssey y Blade Runner, y otros que introducían matices en la ciencia ficción, como Brazil. Sin embargo debo confesar que 2001 es para mí una obra de arte abstracto, con ese final psicodélico quizás muy propio de Kubrick y del año mítico en que apareció la película, 1968, y Brazil está en mi opinión fuera de lote, mientras que Blade Runner me dio una perspectiva plena de la ciencia ficción como arte.

Blade Runner cumplió 25 años en junio pasado y la gente de R.E.Lectura ha organizado, para mañana a las 7 de la noche, el cine-foro “Blade Runner: los replicantes cumplen 25 años”. Salvador Fleján fungirá de moderador y como ponentes estarán Gonzalo Jiménez y Ewald Scharfenberg. La cosa es en el Centro Cultural Chacao, en la avenida Tamanaco. Para no perdérselo (aunque yo tendré que perdérmelo, qué más me queda). El título del cine-foro ya es seductor, pues juega con aquello de la edad de los replicantes.

Al margen: es sabido que 2001 es una de las películas más referenciadas de la historia. Puede hallarse cientos de referencias, desde Brian de Palma hasta Los Simpson y cientos más. Una de las más recientes está en el segundo capítulo de la cuarta temporada de House, M.D. Les dejo el video.

26/11/2007

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Mucho Donoso

Pilar DonosoMientras preparaba la biografía de su célebre padre, Pilar Donoso encontró en un diario unas anotaciones que indicaban la existencia de una novela que había permanecido inédita hasta entonces. Esa es la génesis de La cola de la lagartija, la obra que José Donoso dejó inconclusa, haciendo la salvedad de que, como explica Pilar, es una novela inconclusa no por carecer de final, sino porque su autor no terminó de corregirla.

La leí y me encantó, pero llegaba a la mitad. Fue una desilusión, pensé que era una novela que no siguió. Pero cuando continué leyendo los diarios me di cuenta de que siguió trabajando en ella. Nuevamente busqué en los archivos y aparecía una novela sin título en que ponía Posible cuarta novelita burguesa. La mandé a pedir y era la continuación, que había quedado catalogada en otra época. Ahí vino el trabajo de fundir las dos partes.

Ayer el diario El Comercio publicó un pequeño fragmento de la novela, un capítulo llamado “Lagartija sin cola”, acompañado de un texto introductorio donde el crítico Julio Ortega dice que tiene la impresión de que Donoso renunció a terminar la novela.

Corrigió unas páginas, se detuvo en el primer capítulo, y dejó el resto en su primera redacción. Sin embargo, ordenó el borrador como libro: lo dividió en partes, pasó el primer capítulo a tercero, y no prohibió su publicación. Pilar Donoso, que escribe una memoria sobre su padre, me ha dicho que tal vez el golpe de estado contra Salvador Allende interrumpió la novela y otras demandas narrativas se le impusieron, lo cual me parece veraz.

Pilar, entre tanto, ha decidido hacer un alto en la preparación de la biografía de su padre. Según ella ya está lista, pero aun así se tomará un descanso porque ya es “mucho Donoso por ahora”.

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