El erótico número 10 de Narrativas

Narrativas 10La revista Narrativas acaba de publicar su número 10 y celebra el hito como debieran celebrarse todos los hitos, con un monográfico dedicado al erotismo y una chica desnuda en la portada. La verdad es que Magda y Carlos, como de costumbre, se han lucido con esta edición que viene bastante sustanciosa por los cuatro costados o, más exacto, por los siete: ensayos, relatos, fragmentos de novelas, entrevista, reseñas, artículos y novedades editoriales.

Sirve de estandarte la gruesa sección de relatos en la que hay para todos los gustos, desde una clásica fantasía nobiliaria de José Luis Muñoz hasta una reelaboración homosexual que Javier Delgado hace de Robinson Crusoe y otra que Pepe Cervera hace de “El lobo hombre”, de Vian, sin dejar de lado el extraño “Pornografía” de Antonio Báez Rodríguez y la pequeña joya minuciosa de Paula Lapido titulada “Nawa Shibari”, la que más me gustó de este número y de la que les dejo un pedacito:

Lambert acerca la cuerda a su boca y ella abre los labios. Un hilo de saliva le cae por la comisura y resbala hacia el cuello. Lambert lo recoge con la yema de un dedo. Se miran a los ojos. Ella atrapa la cuerda entre los dientes y aprieta las mandíbulas hasta que los labios se le vuelven blancos. El maestro hace un nudo en forma de lazo a la altura de la nuca. Lambert le quita la cuerda de las manos para enrollarla en las piernas y los tobillos de ella, que gime. El maestro asiente y sonríe. Ella tiene ahora todo el cuerpo aprisionado por cuerdas. Parpadea una y otra vez, rápido, con espasmos.

Yo me colé en la sección de reseñas con una sobre la novela de Héctor, La huella del bisonte. Con lo que, según creo, me convertí en el único venezolano de esta edición. Narrativas 10 tiene la bicoca de 150 páginas, un meritazo si se repara en su excelente factura, evidente en el esfuerzo de corrección y diseño que permite pasearse por todo aquello sin casi advertir gazapos. Vayan ya mismo a descargar el archivo PDF de 2,7 Mb.

02/07/2008

Guardado en Infómanos
Ya hay 3 notas acerca de esta nota. ¿Quieres agregar otra?
 

Montejo un mes después


Con la velocidad que lo caracteriza, el tiempo se apresta a recordarnos la muerte del maestro, de la que se cumple un mes el 5 de julio. El miércoles 9 estarán Rafael Cadenas, María Josefina Tejera, Eduardo Liendo, Atanasio Alegre y el actor Gustavo Rodríguez reunidos en un homenaje que está preparando el Instituto de Investigaciones Literarias de la Universidad Central de Venezuela. La cosa es a las 5 de la tarde en la Sala Francisco de Miranda, o Sala E, de la UCV. Entre tanto, estrenando mi cuenta en Venetubo ahí les dejo la escena de 21 gramos en la que Sean Penn le recita a Naomi Watts los primeros versos de este poema, que transcribo aquí de puro gusto:

La tierra giró para acercarnos,
giró sobre sí misma y en nosotros,
hasta juntarnos por fin en este sueño,
como fue escrito en el Simposio.
Pasaron noches, nieves y solsticios;
pasó el tiempo en minutos y milenios.
Una carreta que iba para Nínive
llegó a Nebraska.
Un gallo cantó lejos del mundo,
en la previda a menos mil de nuestros padres.
La tierra giró musicalmente
llevándonos a bordo;
no cesó de girar un solo instante,
como si tanto amor, tanto milagro
sólo fuera un adagio hace mucho ya escrito
entre las partituras del Simposio.

Guardado en Siendo un escritor
Ya hay 5 notas acerca de esta nota. ¿Quieres agregar otra?
 

Los libros más vendidos

Guillermo UrbizuGuillermo Urbizu publicó hoy esta simpática nota sobre las listas-de-libros-más-vendidos con las que lectores y escritores tenemos a menudo relaciones de amor-odio.

¿Los libros más vendidos? Me alegro por ellos. Por los autores. Y aunque de primeras uno sienta un aristocrático rechazo (perdóneme George Steiner), la verdad es que no me importaría estar entre ellos. No tanto por el famoseo como por el dinero. No engaño a nadie. Bueno, y por presumir un poco en mi familia y con los amigos. Por fin el peso y el volumen de todos esos miles de libros que se acumulan en mi casa tendrían un sentido más concreto. Y yo podría por fin decir: “¿Veis como sirvo para algo?”.

La cosa me recordó un libro que no me canso de releer, Poeterías, del que publicamos algunos extractos en Letralia 179, y donde Gonzalo Fragui cuenta esta historia de Iris Tocuyo:

La poeta Iris Tocuyo, quien armoniza muy bien la poesía erótica con la poesía infantil, un día se quedó sin aliento al escuchar hablar a algunos de sus familiares.

Uno de ellos preguntaba, sorprendido, a la madre de Iris:

—¿De dónde le habrá salido a Iris esa vena artística? Desde chiquitica era así. En la escuela le gustaban los actos culturales, las obras de teatro, y ahora, miren, la gran poeta que es. ¿Será de ti?

La madre de Iris inmediatamente se defendió:

—De mí no será. Yo he trabajado siempre.

Guardado en PostScriptum
Nadie ha escrito aún acerca de esta nota. ¿Quieres hacerlo?
 
•