Sensini fallido
El asturiano Mario Quirós Lobo quiso hacer la de Sensini, pero no le salió. El viernes de la semana pasada, su novela Solsticio de invierno fue anunciada como la ganadora del VIII Premio Hontanar de Narrativa Breve, que convoca Ediciones Hontanar y premia con 600 euros y publicación al mejor relato de entre 25 y 45 páginas, además de un accésit de sólo publicación que recayó sobre el gallego Luis Otaduy Guerreiro por Las hijas del capitán. Ayer, Quirós perdió el premio por haberse plagiado a sí mismo.
Quirós envió al Hontanar el mismo texto de Las horas contadas, novela sobre la eutanasia que había ganado el Felipe Trigo en 2004 y además había sido publicada ya en 2007. Al parecer sólo modificó detalles menores y la presentó como Solsticio de invierno. Fue la acuciosa Amparo Carballo, directora de la editorial, quien se dio cuenta del engaño. La cosa la cuentan en esta nota de La Crónica, de León:
Dada la gravedad del hecho, que no se ha producido en ninguna de las ocho ediciones de este prestigioso premio narrativo, la propia editora se puso personalmente en contacto con el autor, quien finalmente reconoció que se había “plagiado” a sí mismo y se comprometió a enviar una carta renunciando al premio, consistente en una dotación en metálico y en una cantidad de ejemplares de la obra editada.
El problema con la estrategia de Sensini es que en la actualidad es de difícil aplicación. Al principio de su cuento, Bolaño declara: “En aquella época yo tenía veintitantos años y era más pobre que una rata”, lo que ubica temporalmente la historia a mediados de los setenta. Un mundo que hoy nos parecería salvaje y descolorido, sin blackberrys ni wi-fi. Pero en pleno 2009, cabe preguntarse: ¿en qué carrizo estaba pensando Quirós?
Imaginemos a la diligente Amparo Carballo justo después de conocerse el veredicto. Tiene en sus manos esta historia apasionante sobre un anciano juez que clama por su derecho a la eutanasia. Le bastaría un par de googleos para llegar a esta entrevista donde Quirós habla de la misma historia aunque con un título diferente, el de la edición original.
Una mala experiencia para este premio, sin duda, pero más para este escritor que se da este resbalón nada menos que a sus 72 años. Leyendo su biografía resalta un dato: su novela La vida breve de María Cardoso obtuvo en 2001 el premio “Olula del Río” y, en 2002, el “Rafael González Castell”. Como se puede ver aquí y aquí, ambos concursos especifican en sus bases que las obras participantes deben ser inéditas.











Me alegro mucho que consiguiera ese premio, seguro que le da muchisimo animo para ir a por la siguiente obra, no me queda duda.
Nota de Sinci — 26/05/2009 @ 11:17 am