El Mago de la Tierra en el Mundo de las Letras

Hace unas semanas unos amigos me dieron la grata noticia de que me dedicarán la séptima edición de un encuentro anual que organizan con las escuelas de Cagua, en el que los niños muestran sus dotes literarias. El encuentro, que se realiza con el lema que titula esta nota, es organizado por el Instituto Autónomo de Educación y Formación Ciudadana (Imadefor), el Instituto Autónomo de Cultura (Inacumsu) y la Dirección Municipal de Educación, en el marco, claro, de la Semana del Libro y del Idioma. Entre los magos que están haciendo posible la actividad se encuentran el profesor Gustavo Pappaterra —viejo amigo que dirigía la Técnica de Cagua en aquellos cada vez más remotos años de mi bachillerato—, la profesora Aleida González Rodríguez, decenas de colaboradores y centenares de chamos.
La cosa es así: desde hace varios días, docentes de todo el municipio han estado animando a los chamos a sacar chispas del agua, escribiendo como les guste y de lo que más les guste, que ya se sabe que no hay otra manera de escribir. El lunes, el trabajo de estos locos bajitos será el centro de una exposición que se extenderá hasta el viernes en los espacios del Imadefor, en toda la entrada de Fundacagua.
La inauguración será este lunes a las 8 de la mañana. Los que estén cerca y puedan venir, allá los espero. La imagen que ilustra la invitación, que encabeza esta nota, es obra de la niña Stefanny Cedeño. ¿No hay un artista en cada niño?










