Los temblores del mundo, mundial

Los temblores del mundo

Mi poemario inédito Los temblores del mundo obtuvo el tercer lugar en el Premio Mundial de Literatura “Andrés Bello”, versión Poesía, convocado por la Sociedad Venezolana de Arte Internacional que preside Milagros Hernández Chiliberti. El jurado, cuyos miembros aún no han sido revelados, se reunió ayer en Maracay y concedió el primer premio al reconocido escritor peruano Carlos Garrido Chalén por Un ángel en el Edén, mientras que el segundo se lo llevó el cubano Pepe Sánchez por Piratas en el alma.

La estructura general de Los temblores del mundo está lista desde 2003, aunque le he venido haciendo algunas modificaciones con los años. La versión que está en mi página personal no es igual a la que envié al concurso, pero se le parece bastante y los invito a echarle un ojo. Como se anuncia en la portada, el libro contiene una cincuentena de poemas agrupados en tres secciones: “Los temblores”, donde el amante declara su amor a la amada ausente; “El mundo”, donde la amada es descrita en la plenitud de su íntima geografía, y “Los temblores del mundo”, donde el amor se consuma maravillando y torturando, simultáneamente, a los amantes.

El premio, además de los tres primeros lugares, concedió veinte menciones honrosas. Los otros venezolanos incluidos en la lista de ganadores son Hilmar de Constant, Alberto José Pérez, Carmen Cristina Wolf, Gladys Revilla Pérez. Juan Vizcaino Nájera y Luis Gilberto Caraballo.

21/09/2009

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Un vampiro en las alturas

“Un vampiro en Maracaibo”, de Norberto José OlivarHace años se dio, en un taller literario en Maracay, uno de esos episodios tan paradigmáticos que podrías escribir con ellos una cartilla para escritores pichones. Los participantes discutían acerca de la geografía como ingrediente de la literatura y citaban obras literarias cuyos personajes comían en el restaurante de la esquina o manejaban por la calle de enfrente. Entonces una chica se levantó e hizo una desafortunada declaración: Yo puedo imaginar literatura en París, en Venecia, pero no en Villa de Cura.

Recuerdo el episodio por la noticia, que acaba de llegarme pero que conocía desde ayer, de que Un vampiro en Maracaibo, de Norberto José Olivar, acaba de ganar el Premio de la Crítica a la Novela del Año 2008 convocado por Ficción Breve, por decisión unánime de los jueces Carlos Sandoval, Mariana Libertad Suárez y Arnaldo Valero. Se trata de una novela fresca, muy zuliana, que mezcla personajes que transitan por las calles de Maracaibo y sus alrededores, con una profunda reflexión sobre el mal, y muy especialmente sobre nuestra adicción al mal.

La primera noticia que tuve de Norberto José Olivar fue en abril de 2008, cuando Valmore Muñoz envió a Letralia un articulo sobre su narrativa. Es en ese artículo, finalmente publicado en mayo, donde de la mano de Valmore leí la primera noticia que tuve, también, de Un vampiro en Maracaibo:

Para este año debe aparecer bajo el sello de Alfaguara una nueva novela, cuyo nombre, al momento de escribir este texto, desconozco, pero que surge de lo más oscuro del pensamiento del escritor. Una novela en donde se debate acerca de los conceptos fundamentales y tradicionales de la fe. Una novela sobre vampiros y demonios en donde muchos valores considerados centrales en la vida cotidiana de las familias de la ciudad quedan destruidos, avasallados por la reflexión descarnada de un hombre que busca desarticular los hilos de una supuesta concepción –para él– equivocada de la vida.

Unos meses después, en octubre, le publicaríamos al mismo Valmore una temprana reseña de esta novela que, desde su publicación en agosto del año pasado, no ha hecho otra cosa que subir como la espuma. Y tiene con qué. Ya que Valmore escribió su reseña con el gran tino de contarnos de qué va sin contarnos la novela, les sugiero que lean su reseña y después salgan corriendo a comprar la novela, si no lo han hecho aún.

Yo la compré, al fin, la semana pasada. Ayer la llevaba conmigo cuando me llamó Héctor Torres y, entre otras cosas de las que hablamos, me confió que la decisión del jurado había recaído sobre esta novela. Poco después, en un autobús de Maracay a Cagua, leí unos párrafos donde aparece Valmore como personaje de la novela. Es decir: un personaje de una novela me da la primera noticia sobre esta novela y me incita a leerla. Todavía no tengo muy claras las implicaciones metaliterarias de la vaina, pero alguna debe tener.

17/09/2009

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Cuando el editor pierde amigos

Chus Visor–¿Qué ha sido lo mejor y lo peor, como editor y como amigo, de estos 40 años?

–Lo mejor son los amigos de verdad, poetas, que he hecho estos años. Lo peor, lo contrario, los poetas que han dejado de ser amigos porque no les he publicado algo. Sí, eso es lo que más me jode, los amigos que he perdido porque no los he editado.

(Chus Visor en entrevista publicada ayer, en ocasión del I Premio La Trastienda que acaba de concederle la Universidad Internacional Menéndez Pelayo).

11/09/2009

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