Alfredo Silva Estrada ha muerto

Alfredo Silva Estrada“Para mí la poesía es un acto, una labor de existencia. No puedo excluir el sentimiento de compartir la poesía con otros, con el otro”, había dicho el poeta Silva Estrada en 2005, cuando se anunció la realización de la que sería la última Semana Internacional de la Poesía de Caracas, celebrada en su homenaje. Una de las firmas renovadoras de la poesía venezolana, el poeta murió esta madrugada a los 76 años.

Hace más de treinta años Juan Liscano calificaba su obra en estos términos:

Silva Estrada se ha servido de la reiteración –de giros e imágenes– para desarrollar muchos de sus poemas, los cuales se van así ensanchando, tomando cada vez más impulso en un leit-motiv determinado, agotando finalmente éste y alcanzando a cerrar el círculo expresivo. Poesía mental, capaz de abstracción pero también impulsada por la angustia existencial y un lirismo interior.

15/10/2009

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Manifiesto del cinéfilo

Ingrid Bergman y Humphrey Bogart en “Casablanca” (1942)

Hay gente a la que le gustan las películas y hay cinéfilos. La diferencia no es sutil. A aquellos les gustan como podrían gustarle el pollo en brasas o los cigarrillos mentolados. Son los que van al cine en manadas o al menos en pareja (y, en este caso, para besarse y toquetearse), piden un perro y una pepsi y sus juicios de valor están constituidos únicamente por frases del tipo “Esa película es arrecha”. A los cinéfilos, en cambio, les pasan otras cosas. El cine es una experiencia intrínseca al hecho mismo de vivir. Serán los cinéfilos, entonces, quienes apreciarán estos apuntes de Dillinger, un magnífico manifiesto del cinéfilo:

Eres Ingrid Bergman volviendo desde el pasado para romperme el corazón. Rita Hayworth quitándote el guante de la madrugada. Eres Sophia Loren subiéndose una media en la Piazza Navona y eres Anita Ekberg resurgiendo entre las aguas de Roma. Eres Leslie Caron bailando en París. Diane Keaton sentada en un parque de Manhattan. Eres la mujer que me envenena, la mujer que me mata, la mujer del cuadro eres tú. Eres Shirley MacLaine abriéndome el ascensor. Eres Catherine Deneuve bajo la lluvia de Cherburgo. Jean Seberg robándome un cigarrillo. Debbie Reynolds sacándome de un apuro. Eres Lauren Bacall cantando en un hotel de La Martinica. Ida Lupino en mi último refugio. Eres Marilyn suicidándose con Seconal. Ana Karina bailando el twist. Eres Gena Rowlands esperando en la puerta de un teatro la respuesta del tiempo. Eres los ojos de Bette Davis y Ava Gardner fumando de madrugada. Eres la fiera de mi niña y Mary Astor acariciando la materia de la que están hechos los sueños. Eres las piernas de Cyd Charisse. El pelo de Maureen O’Hara.

Cinefilia es pasión, no cabe duda. Como nota al margen, vayan a leer el blog de Juan Carlo Rodríguez, donde no se hace crítica de cine: se destila cinefilia.

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