Holocausto boom

Carmen Balcells y Mario Vargas Llosa

No cabe duda de que la historia es una creación humana, como la ficción. Tome usted cualquier personaje o hecho histórico, investigue un poco y encontrará, a partes iguales, gente que lo glorifica y gente que lo rechaza. Ya que la realidad que conocemos depende principalmente de la percepción humana, es fácil recabar pruebas de la existencia o la inexistencia de lo que uno quiera.

Negacionismo es el nombre que hemos dado a la tendencia a negar hechos históricos comúnmente aceptados. El caso más notorio, quizás, es el del exterminio judío por parte de los nazis: incluso con el peligro legal que conlleva su negación, hay quien dice que no hubo cámaras de gas, campos de concentración ni holocausto, o que si los hubo, Hitler nunca se enteró.

Y, claro, si se puede negar un genocidio, con mucha facilidad puede negarse una construcción cultural como el boom. Un fenómeno particular, si se piensa que no existe otra eclosión de autores de una región que haya superado la simple incidencia en el mercado para arribar a la categoría de hecho cultural, dejando profundos efectos en la literatura universal. No hay un boom africano o asiático; el auge de la literatura nórdica es reciente y probablemente pasajero; incluso las reacciones contrarias al boom suelen ser identificadas con nombres extraídos de algo que con toda propiedad puede llamarse cultura boom.

Creo que la mayor fortuna del boom fue la juventud de muchos de sus exponentes, que les permitió precisamente eso de ir más allá del mero éxito de ventas. Conforme fueron madurando, su participación en la definición de la cultura contemporánea fue haciéndose más crucial, sus voces llegaron más lejos y se convirtieron en influencias. No es cualquier cosa que medio siglo más tarde todavía uno de ellos reciba un Premio Nobel de Literatura.

En todo caso, la diferencia entre el holocausto y el boom estriba en que el primero fue un crimen, por lo que el interés de negarlo está ligado a otros intereses más concretos —políticos, económicos, generalmente presentados con una pantalla ideológica. Del segundo, en cambio, hay todo un contingente de evidencias tangibles que aúlla tratando de llamar la atención. Y no me refiero a los libros publicados ni a los premios ganados, sino al vasto archivo que guarda bajo sus faldas la superagente Carmen Balcells, un personaje fundamental en la configuración del boom, la mamá grande que también tuvo la fortuna de su juventud en aquel entonces, y ahora puede asistir a la entrega del Premio Nobel a Mario Vargas Llosa, uno de sus descubrimientos de hace medio siglo.

Pero Balcells morirá algún día, aunque su longevidad se empeñe en negarlo. Tiene ochenta años y empieza a hacer maletas. Una de sus principales preocupaciones es el destino que tendrá toda la evidencia documental del boom: manuscritos originales, diarios, textos inéditos, incluso el registro de las negociaciones que la convirtieron a ella en la agente referencial de la literatura de habla hispana, y a sus clientes en referencias reverenciales de la literatura universal. Lo comentan hoy en El País:

Cuando el Estado llegue a un acuerdo con Balcells —acuerdo que parece próximo— se abrirán algunos interrogantes. Primero, el precio. “Será muy rentable para todos”, aseguran en [el Ministerio de] Cultura. Después el lugar. ¿Dónde quedará depositado? En principio, el espacio más evidente es la Biblioteca Nacional. Pero también podría representar un germen perfecto para el futuro proyecto del Archivo del Autor, un gran complejo donde queden varios legados de escritores, pensadores e intelectuales españoles e iberoamericanos. La crisis no ha dejado pasar dicha idea de un mero esbozo, pero es un plan que estaba en la mente del actual Gobierno y de estudiosos como Anna Caballé, autora de un buen puñado de biografías sobre personajes clave de las letras españolas, como Francisco Umbral o Carmen Laforet.

No estaría mal comenzar ese archivo con los papeles de Balcells. Esta negociadora pionera, astuta, férrea y legendaria cambió el panorama de la literatura contemporánea para siempre y fue clave para entender fenómenos como el boom latinoamericano. Todos coinciden en que Balcells fue la primera en luchar frente a las editoriales por la dignidad reconocida del trabajo de los autores. Los secretos de esos métodos y muchas de las claves de las carreras que ella ha manejado han quedado registrados en esos documentos.

Esta podría ser la negociación más importante de la carrera de Balcells: introducir su legado en la historia, antes de que llegue la muerte y lo convierta en pasto de especulaciones o, peor, de disputas legales.

07/12/2010

Guardado en Cromos
Ya hay 2 notas acerca de esta nota. ¿Quieres agregar otra?
 

Nuestro hombre en Frankfurt

Héctor TorresHéctor Torres partió el lunes rumbo a Frankfurt para asistir, claro, a la Feria del Libro más importante del mundo. Desde allá empezó a twittear anoche todo cuanto pudo para mantenernos al tanto de la inauguración. Gracias a él nos enteramos de que fue la alocución de Griselda Gambaro —la autora argentina que saludó a los asistentes en nombre de su país, a la sazón el invitado de honor de la cita— la más ovacionada de la noche. Pero además, Héctor estará esta semana haciendo crónica sobre todo lo que se mueva a su alrededor:

Aunque los discursos eran más o menos predecibles, si algo generó una fuerte impresión es que ese oficio al que se dedica Günter Grass es una de las industrias más poderosas de un país con un nada desdeñable músculo industrial. Por Argentina, país invitado de honor, habló la escritora Grisela Gambaro, y la presidente Cristina Fernández. Los argentinos que nos acompañaban, mientras comentábamos sobre los estragos del jet lag, comentaban no sin sorna: “Con Cristina uno nunca se aburre”. Y, en efecto, que afirmara durante su discurso ante el grupo de diplomáticos y políticos alemanes presentes, que ella no es neutral, y que para neutrales estaban los suizos, para luego decir: “Vamos, señores, lo de los suizos es un chiste”, moviendo sus manos para subrayar la obviedad de un chiste que no les produjo risas, es una gráfica muestra de lo que ellos quisieron decir.

Los Despachos desde Frankfurt se están publicando diariamente, desde ayer, en el portal Prodavinci. Con la prosa y la visión clara de Héctor, será una ventana abierta para todos los que estamos de este lado.

06/10/2010

Guardado en Cromos
Ya hay 5 notas acerca de esta nota. ¿Quieres agregar otra?
 

Gaby

Gaby

Hace unos cuatro años Gabriela Carolina, mi Gaby, se apareció en casa con la gran noticia: Papi, tengo novio. Tres palabritas, lo sabe todo aquel que tenga hijas, que bastaron para que la cara se me pusiera de un rojo intenso y las orejas se me incendiaran por dentro. Nos miramos durante unos segundos que transcurrieron vastos como una eternidad mítica, y al final sólo pude sonreír pues mis ojos vieron claramente en sus ojos una certeza: mi hija de dieciséis años estaba enamorada.

Ricardo resultó ser un muchacho cabal, serio y emprendedor al que no le costó mucho hacerse de mi confianza. Hablaba con el tono orgulloso del niño al que acaba de crecerle la voz, el mismo tono del niño que empieza a ser hombre sin saberlo. Gaby se iluminaba y lo iluminaba cuando estaban juntos e incluso cuando no. Ambos construyeron una relación sólida y feliz y rápidamente se convirtieron en el centro de un grupo de chicos que apenas estrenaban sus carnets universitarios.

Gaby y RicardoEl viernes 28 de mayo Ricardo y mi Gaviota murieron en un accidente de tránsito sin haber cumplido los veinte años. Lo escribo así, de un tirón, como obligan la tristeza y el dolor y la rabia, como obliga la ruda precisión de un hecho que no puede cambiarse ni atenuarse: un hecho irremediable.

Quedan conmigo, para animarme a seguir avanzando, mis otros dos hijos, Mariana y Jorge. Queda, también, el vivo recuerdo de mi Gaby, mi Gaviota, mi Gabinete, que supo afrontar su corta vida con una sonrisa enorme, saludable, y una actitud vigorosa que siempre la mantuvo alejada de la derrota. La misma actitud con la que apenas ayer venció el terror que le producía su primer día en el preescolar, cuando al ver a los demás niños cantando alrededor de la maestra, se secó las lágrimas y exclamó, sonriente: ¡Papi, pero si esto es como una fiesta!

Mi niña me deja con el recuerdo feliz de la última tarde que pasamos juntos, el jueves 27, unas horas antes de su partida. El cielo anunciaba lluvia y salimos al patio a hacer planes, pues es sabido que a los diecinueve años sólo se tienen planes. Hablamos de un viaje y de otras cosas para las que empezábamos a prepararnos. Nos abrazamos, yo miré el cielo gris y besé su frente. Su sonrisa se despidió de mí unos minutos más tarde.

Vaya para ti, mi Gaby, mi Gaviota, este tributo insuficiente a tu sonrisa, a tu alegría de siempre.

02/06/2010

Guardado en Cromos
Ya hay 104 notas acerca de esta nota. ¿Quieres agregar otra?
 

Valparaíso puede esperar

Terremoto de ChileEl terremoto de Chile dejó incomunicada a buena parte de ese país. La mayoría de quienes conozco allí no han dado aún señales de vida, por lo que a uno no le queda más que aferrarse a la brocha de la esperanza. Por lo pronto la primera en aparecer ha sido mi amiga, la colombiana Laura García, quien cuenta el terror en esta nota:

Lucho para no brincar como resorte con cada remezón; la lección de humildad que una tragedia asi nos da ya está más que aprendida, y también quedó corroborado lo mínimos, lo ínfimos que nos podemos sentir frente a la furia de la naturaleza. A las 8:25 de hoy nos sacudió una réplica de magnitud 6, según informan, y con el sacudón brincaron a mis pies unos papeles que quién sabe dónde estaban. Me cachetea un dejo de amargura cuando los recojo y veo, entre varios folletines, la invitación a una exposición artística: “El terremoto de Chile”, inspirada en el libro de mismo título de Heindrich von Kleist, el mismo libro que me ve todavía incólume desde mi biblioteca: uno de los pocos que no se derrumbó.

Desde la primera noticia del terremoto era de suponer que el Congreso de la Lengua, que se inauguraría pasado mañana en Valparaíso, no llegaría a realizarse. En efecto: anoche Michelle Bachelet habló a su pueblo con aplomo y anunció que queda suspendida toda reunión masiva hasta nuevo aviso. La página del encuentro aún no lo dice, pero sí han aparecido notas al respecto en medios como El País. Aunque ya algunos académicos se encontraban en la nación austral, el mal estado de las carreteras y el cierre obligado del aeropuerto, así como una sensatez básica, impiden su realización.

Ayer contaba Víctor García de la Concha, director de la RAE, en esta entrevista con Cadena Ser, cómo lo despertó el remezón a las 3:30 de la mañana. Testimonios similares se pueden apreciar a cada momento en la televisión chilena. TV Chile mantiene su señal en línea, una vía de información indispensable para los amigos chilenos que se encuentran fuera de su país.

28/02/2010

Guardado en Cromos
Nadie ha escrito aún acerca de esta nota. ¿Quieres hacerlo?
 

Pacheco y los piratas

Xavier Velasco y José Emilio Pacheco

Así como anteayer el poeta Rafael Cadenas habló con los jóvenes en la Feria de Guadalajara, ayer —con moderación de Xavier Velasco— le tocó el turno a José Emilio Pacheco, quien luce comodísimo en eso de ser Premio Cervantes. El tema central del encuentro fue su novela Las batallas en el desierto, pero el escritor también se permitió hablar un poco sobre digitalización y piratería. Así lo menciona la nota de la FIL:

Cuando se le preguntó si estaría de acuerdo en que sus libros se digitalizaran, habló de que su actitud es ambigua y hasta contradictoria. Para ejemplificar, habló de que “noventa por ciento de los ejemplares [que circulan de Las batallas en el desierto] son piratas”, lo que produce pérdidas a toda la cadena de la industria editorial. Pero, agregó, “también estoy agradecido con los señores piratas”.

El ciclo “Mil jóvenes con…”, que abarcó sólo los encuentros con Cadenas y Pacheco, es parte del contingente de actividades que la Feria de Guadalajara ha preparado este año para uno de sus públicos más importantes, los jóvenes, y que incluye desde el dilatado ciclo “Ecos de la FIL” hasta la publicación del ringtone oficial de la feria (zip, 622 Kb).

02/12/2009

Guardado en Cromos
Nadie ha escrito aún acerca de esta nota. ¿Quieres hacerlo?
 

Para qué sirve Rafael Cadenas

Rafael Cadenas se encuentra con los jóvenes en la Feria de Guadalajara

No es fácil imaginar el desconcierto permanente en que debe estar Rafael Cadenas por estos días. Está en el mayor evento cultural del mundo de habla hispana desempeñando el papel del escritor famoso sobre el que llueven homenajes y atenciones, algo a lo que siempre ha rehuido. Ayer, después de atender siete entrevistas, participó en el esperado encuentro con los jóvenes que asisten a la Feria de Guadalajara en el ciclo “Mil jóvenes con…”, que esta tarde por cierto será con el flamante ganador del Cervantes, José Emilio Pacheco.

El encuentro entre Cadenas y los jóvenes fue moderado por Benito Taibo. La nota de la FIL es tan parca como el homenajeado:

El venezolano detalló que la poesía no da respuestas; la filosofía, sí. Esta última disciplina es una de sus grandes tentaciones, pero nunca se ha dado a la tarea de estudiarla formalmente. Pocas fueron las afirmaciones que hizo Cadenas ante los muchachos, una de ellas fue la siguiente: “Leeré seis poemas muy breves para que ustedes se den cuenta de lo fácil que es escribir poesía”.

La cosa tuvo incluso su lado gracioso:

“¿Para qué escribe?”, esta vez el que preguntó fue Benito Taibo. “¿Qué?”, respondió Cadenas. “¿Que para qué escribe?”. “Ah, pensé que me preguntaste que para qué sirvo”, y con eso dio por concluida esa pregunta.

01/12/2009

Guardado en Cromos
Nadie ha escrito aún acerca de esta nota. ¿Quieres hacerlo?
 

Mariposas amarillas

Mariposas amarillas en la presentación de “Gabriel García Márquez, una vida”, de Gerald Martin, en el Gimnasio Moderno, en Bogotá

El jueves 29 de octubre fue presentada en Bogotá la biografía Gabriel García Márquez: una vida, del investigador británico Gerald Martin. Piedad Bonnett, José-Luis Díaz Granados, Álvaro Castaño Castillo, Jaime García Márquez, Roberto Pombo y José Salgar acompañaron al autor en el evento. Lo cuentan en esta nota de RCN donde citan a Martin:

Sin ninguna excepción Gabo es el mejor contador de cuentos de toda América Latina, es de una conciencia política extraordinaria, nadie sabe lo que Gabo me contó durante 17 años (…). Hace un año cuando Gabo vio el libro me dijo: ‘Hay cosas que me gustan, hay cosas que me hieren pero sé que lo hiciste de buena fe’, eso para mi fue básico.

Fernando Jaramillo, el entusiasta conductor de la Memorabilia GGM, estuvo en el evento y ha dejado sus fotos expuestas para quien quiera verlas. Yo me quedo con la foto de arriba, las mariposas amarillas que decoraron los espacios del Gimnasio Moderno, aunque —como bien lo hace notar un visitante en los comentarios— no sean exactamente las garciamarquianas.

06/11/2009

Guardado en Cromos
Ya hay 4 notas acerca de esta nota. ¿Quieres agregar otra?
 
•  Siguientes »»