Paulo Coelho podría tener mal sexo

El escritor brasileño Paulo Coelho es uno de los nominados de este año para los Bad Sex in Fiction Awards o, en cristiano, premios al mal sexo en narrativa, algo así como los Razzies del mundo editorial anglosajón, que será entregado el martes que viene en un club de Londres convenientemente llamado In and Out. El autor de El alquimista y otras sandeces se ha hecho merecedor de este “honor” por su novela Brida, en la que esta nota de The Guardian destaca esta escena en especial:
…era la vuelta a los jardines del Edén, era el momento en que Eva volvía a entrar en Adán y las dos Partes se transformaban en la Creación.
De repente, ya no podía seguir controlando el mundo que la rodeaba, sus cinco sentidos parecían querer soltarse, y no le sobraban fuerzas para retenerlos. Como si un rayo sagrado la alcanzase, ella los soltó y el mundo, las gaviotas, el sabor de la sal, la tierra áspera, el olor del mar, la visión de las nubes, todo desapareció por completo, en su lugar apareció una inmensa luz dorada, que crecía, crecía, hasta conseguir tocar la más distante estrella de la galaxia.
Los interesados pueden leer el libro aquí, o descargárselo en forma de un PDF de 800 Kb.
Coelho comparte el sitial James Buchan, por The Gate of Air; Simon Montefiore, por Sashenka; John Updike, por The Widows of Eastwick; Kathy Lette, por To Love, Honour and Betray; Alastair Campbell, por All in the Mind; Rachel Johnson, por Shire Hell; Isabel Fonseca, por Attachment; Ann Allestree, por Triptych of a Young Wolf, y Russell Banks, por The Reserve.
Los Bad Sex in Fiction Awards fueron creados en 1993 por el escritor y periodista británico Auberon Waugh, editor de Literary Review, con el objetivo de “llamar la atención sobre el más crudo, desagradable y frecuentemente superficial uso de pasajes redundantes de descripciones sexuales en la novela moderna, y disuadir de ello”. Waugh murió de un ataque al corazón en 2001, pero la revista ha mantenido el galardón, fiel al espíritu de su creador.

Sigue el ciclo 
La presencia de la mujer en los primeros talleres tipográficos de antaño quizás fue minoritaria, pero no por ello careció de importancia. No sólo se avocaron a contribuir con su trabajo al crecimiento de la empresa familiar que solían ser las imprentas, sino que muchas de ellas llegaron a dirigir los talleres, como se evidencia en varios de los créditos de impresión de los libros producidos en el ámbito de habla hispana entre los siglos XV y XIX.
Buena salsa y la bonhomía de Fósforo Sequera es lo que rezuma el “episodio 1″ de su podcast, 








