Una liebre que se me escapó

Una liebre que se me escapó

Dicen que al mejor cazador se le va la liebre, y a mí —que no soy el mejor pero me aplico— se me fue esta. Hace unos meses publiqué en el boletín de concursos de Letralia la convocatoria a una antología para autores residentes en Canadá y Estados Unidos. La cosa no me despertó sospecha alguna, provenía de un docente de una respetada universidad canadiense y parecía todo muy bien organizado.

Hoy me escribe una amiga que, atendiendo a la convocatoria publicada por nosotros, envió su material. La carta que recibió ni siquiera estaba personalizada. Simplemente decía que para ser publicada en la antología, debía pagar 200 dólares canadienses y, ah, sí, envíe sus datos biográficos, claro. Y ya saben lo que pienso de este tipo de procedimientos.

No es algo como para simplemente pasar la página, pues es un irrespeto para el escritor el que se le pida dinero para un, digamos, servicio, en cuya convocatoria no se aclara este punto. Bueno, es un irrespeto y ya, avisando o sin avisar, pero al menos si uno está prevenido simplemente no participa y, si quiere, puede hasta recomendar a los amigos que no participen. Qué pena con los suscriptores del boletín.

La liebre completa, aquí, para los curiosos. Y para que estén prevenidos quienes atendieron a la convocatoria.

11/03/2009

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Leer es sexy

Leer es sexy

Una encuesta realizada en Gran Bretaña e Irlanda para la marca World Book Day (que impulsa actividades para el Día del Libro en aquellos bretones lares) determinó que al menos dos tercios de los lectores mienten sobre los libros que han leído. Dicho de otro modo: la gente alardea de haber leído libros que en su vida han ojeado siquiera. El libro preferido por estos embusteros culturales es 1984, de George Orwell. Le siguen La guerra y la paz, de León Tolstoi; Ulises, de James Joyce, y Una breve historia del tiempo, de Stephen Hawking, entre otros.

Pero lo interesante no es que se mienta sobre lo que se lee, sino las razones por las cuales la gente lo hace:

Los resultados dan una idea de hasta dónde pueden llegar las personas para lucir inteligentes y cultos, según acota Jonathan Douglas, director del National Literacy Trust, quien concluyó que todo se reduce al sexo.

“Nuestro estudio sugiere que la razón por la que la gente miente sobre esto es para lucir sexualmente más atractivo”, dijo. “A las personas les gusta ser vistos como lectores. Esto los hace lucir bien”.

“Dicen estar preparados para mentir sobre sus lecturas con el objetivo de impresionar a otras personas, especialmente cuando éstas son potenciales parejas”. Quienes mienten sobre sus lecturas lo hacen bajo la presunción de que el objeto de sus desvelos tampoco ha leído el libro, agregó.

Douglas previene, sin embargo, sobre el alto riesgo que conlleva esta estrategia: “Si la persona con la que sales aparece de pronto con alguna oscura cita de Proust, estarás en un problema”.

Bien, ya lo dijo House: People lies. Así que nada nuevo bajo el sol. Me pregunto qué será peor: que le mientan a uno sobre supuestas lecturas o que se vayan en plan sinceridad y estropeen la velada mencionando a Coelho.

Por cierto, ¿quiénes de ustedes admitirían haber mentido sobre los libros que supuestamente han leído, como estrategia de flirteo?

(Via The Literary Saloon).

05/03/2009

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Enmienda constitucional, lógica y sinceridad

Hay cosas que jamás entenderé.

Una de ellas es la lógica que se está aplicando a todo este asunto del referendo para aprobar la enmienda a la Constitución de Venezuela, proceso que arrancó ayer con la propuesta hecha en la Asamblea Nacional. La cosa, como se sabe, es para cambiar esto:

Artículo 230. El período presidencial es de seis años. El Presidente o Presidenta de la República puede ser reelegido o reelegida, de inmediato y por una sola vez, para un nuevo período.

por esto:

Artículo 230. El período presidencial es de seis años. El Presidente o Presidenta de la República puede ser reelegido o reelegida.

Lo de la lógica que no entiendo tiene que ver con el asunto de fondo planteado en declaraciones como la del ministro de Comunicación e Información, Jesse Chacón. Decía ayer don Jesse:

Este artículo de la Constitución pone un límite a la voluntad del pueblo y, por lo tanto, lo que estamos proponiendo al pueblo venezolano es que esa limitación se elimine y que el pueblo pueda decidir cuando un presidente lo ha hecho bien, lo reelija y si lo ha hecho mal no vote por esa persona.

Sin embargo, cuando uno revisa los resultados (incompletos) del referendo del año pasado, en el que entre otras cosas se proponía el cambio del artículo 230, se encuentra con esto:

Referendo 2007

Es decir, la propuesta es para impedir que se limite la voluntad del pueblo, aunque la voluntad del pueblo decidió impedir la propuesta. ¿No es una vaina loca?

Claro que no lo es, y claro que mi comentario es harto irónico. El asunto es que esto no tiene nada que ver con la lógica, sino con la sinceridad: todo parte simplemente del rechazo de Chávez et alia a la idea de que su mandato termine en 2013, como lo ordena la Constitución (aprobada, también, gracias a la voluntad del pueblo). Pero Chávez et alia, quizás comprendiendo que se ve feo eso de lanzar esta propuesta pese a que la voluntad del pueblo ya votó en contra, tomaron la medida prudente de inventarse argumentos, en vez de hablar con sinceridad. Pues, ¿no sería más sincero alegar que Chávez les parece chévere y no quieren que se vaya sin pelear?

Bah, es una de las cosas por las que detesto a los políticos y las políticas. Siempre andan pensando que uno es imbécil.

10/12/2008

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Cómo no debe ser un título

El cine se lee más que la poesía

Después de leer un título tan sugestivo, uno queda frustrado. El de la foto es Jesús Robles, librero español que con María Silveyro mantiene en Madrid la librería Ocho y Medio, especializada en el cine. Robles vende literatura sobre cine, pero de la sustanciosa, y no esos libritos con biografías de estrellas momentáneas describiendo querellas legales o problemas de drogadicción. Y lo que Robles realmente dijo no fue que el cine se lee más que la poesía, que daría para toda una tesis, sino:

La lectura del cine puro, como el ensayo, sigue siendo muy minoritaria, aunque es verdad que no tanto como la poesía.

Una diferencia sutil que hace que uno termine con desgano de leer la nota.

11/06/2008

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Pesca de arrastre

Fraudes literarios

Hay quienes dicen que ver el propio nombre en letras de molde no tiene precio. Se equivocan. Sí que lo tiene.

Abran paso a la pesca de arrastre. Cada vez hay más autores en línea con ansias de ser conocidos, de que los lean, de sacudirse el lodo del anonimato (que, después de todo, nunca nos abandona por completo). Sus direcciones electrónicas están disponibles en la red, sólo hay que saber buscar y tener las herramientas para ello. Ahora mismo en la carpeta de spam de mi programa de correos puedo localizar una de tantas ofertas de bases de datos con miles de direcciones electrónicas que me enviarán a casa en un CD por una módica suma. Es más, acabo de hacerlo:

¿Lo ven? Teniendo las direcciones, cualquiera puede lanzar una oferta atractiva a los cuatro vientos. En una base de datos como esta, que tiene más de 3 millones de direcciones, es más que posible que la pesca de arrastre capture la cantidad necesaria de incautos para agenciarse unos buenos dólares.

Ahora vean la ristra de direcciones electrónicas en la primera imagen. Es una lista creada por un programa especializado en el envío de correo masivo (esa fea costumbre técnicamente conocida como spam), facultado para enviar el mismo mensaje a muchas personas, pero teniendo el cuidado de no incluir demasiadas direcciones por cada mensaje, de manera de pasar desapercibidos por los filtros antispam que utilizan los modernos servidores de correo. Para decirlo en cristiano: en la imagen se ve que el mensaje fue enviado a 26 personas: 15 destinatarios directos y 11 en el campo “con copia a”. La herramienta de spam simplemente crea tantos mensajes como sea necesario para incluir 26 destinatarios en cada uno, y así no ser detectados por esos filtros.

En la imagen he dejado sólo los precios que se le cobra a los incautos por aparecer en una “antología” (que no es tal, como he dicho alguna vez). Supongamos que escojo la opción más cara: 105 líneas y 20 CDs. Al cambio oficial en Venezuela, el millón y pico de bolívares que pagaré por esas 105 líneas me basta y me sobra para publicar mil ejemplares de mi propia plaquette, quemar los CDs y tomarme unos tragos con los panas para celebrar. Y lo mejor es que aparecerá mi nombre como único autor.

En la parte del mensaje que no se ve está el cariñito, la palmadita en el hombro, la red en la que los incautos son atrapados: “Lo felicitamos por haber sido seleccionado para ser parte de nuestra antología, ya que usted ha demostrado su talento en certámenes organizados por prestigiosas instituciones, es por eso que es uno de los Seleccionados para formar parte del presente proyecto antológico”.

Se preguntará el incauto: pero bueno, ¿y dónde está el fraude? En primer lugar, querido incauto, bájate de esa nube: nadie te seleccionó por tus méritos. Un programa de rastreo de direcciones electrónicas capturó la tuya, que alguna vez dejaste en un foro o en cualquier sitio público en Internet, y la anexó a una base con las direcciones de otras 2.999.000 personas. En segundo lugar, una verdadera antología es un libro en el que un compilador reúne textos con características comunes que pueden ser geográficas, etarias, literarias o de cualquier otro tipo, y en el que los autores escogidos por supuesto no tienen que pagar nada para que el libro sea impreso, pues se da como un hecho el reconocimiento a tu trabajo, al sudor de tantas noches dedicadas a algo como la literatura que para la mayoría es improductivo e inútil, algo por lo que ya pagaste lo suficiente. En tercer lugar, muchas de estas “antologías cooperativas” ni siquiera llegan jamás a imprimirse.

Mis disculpas a los lectores de siempre, que ya me han leído bastantes posts sobre este tema.

09/05/2008

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La pregunta de las 64.000 lochas

La pregunta de las 64.000 lochas

(Valla de la Alcaldía de Maracay en una ruinosa parada de autobuses en la avenida Las Delicias)

23/04/2008

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Descubierto en Cagua el primer político honesto

Descubierto en Cagua el primer político honesto

(Foto tomada en la avenida principal de la urbanización Francisco de Miranda, en Cagua, capital del municipio Sucre del estado Aragua. El político grafitero ha puesto por toda la ciudad esta demostración de absoluta franqueza).

04/04/2008

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