Folletos latinoamericanos

Folleto de Francisco Linares Alcántara sobre la segunda Batalla de La Victoria

La Universidad de Harvard ha puesto a disposición del público una enorme colección de folletos latinoamericanos del siglo XIX y principios del XX, recopilados por investigadores de Chile, Bolivia, Venezuela, Cuba, Paraguay y otros países. La colección completa consta de más de 5.000 folletos, y su catalogación y digitalización se inició en el año 2002. De allí viene la imagen de arriba, en la que el Benemérito “saluda y felicita” a los ministros en ocasión de anunciarles que la Batalla de La Victoria (la segunda, la de 1902) había sido un “triunfo brillante y definitivo sobre los enemigos de nuestra Patria”.


Firmas millonarias

Carta de Federico García LorcaEntre todas las historias que puede contar mi amigo Manuel, las más sabrosas son las que tienen que ver con su particularmente desarrollada habilidad para conseguir autógrafos de grandes autores vivos. Sus estrategias incluyen viajes, cartas y tráfico de información privilegiada —y todo eso sin Internet, pues el pana no termina de aprender a usarla— que le han agenciado una valiosa colección de firmas.

Recordé el tema después de leer sobre el dineral —más de diecinueve mil libras— que pagaron en Christie’s por esta carta, escrita por Federico García Lorca y dirigida a su amigo “Melchorito”, Melchor Fernández Almagro. En ella deja el poeta mayor esta declaración que para mí vale más que mil imágenes:

Quiero ser un poeta por los cuatro costados, amanecido de poesía y muerto de poesía. Empiezo a ver claro. Una alta conciencia de mi obra futura se apodera de mí y un sentimiento casi dramático de mi responsabilidad me embarga.

Supongo que la búsqueda de los coleccionistas por este tipo de documentos es una suerte de estadio superior de la caza de autógrafos. Para mí, obviamente por un asunto de dinero, estas cosas son incomprensibles. Si les cuento lloran: hace años que perdí una carta que me envió, con gran deferencia de su parte, Arturo Úslar Pietri. Era 1984, creo, y se había corrido la voz de que el viejo vendría a Cagua invitado a una sesión solemne por el Concejo Municipal. La relación del viejo con Cagua es que en algún momento de su infancia estudió aquí, por un corto tiempo, en la escuelita que el maestro Luis Alejandro Alvarado tenía en su casa.

Fantaseando con la idea de entrevistarlo me fui al Concejo Municipal el día de la sesión. Como nadie supo decirme si era verdad que venía el viejo, corrí —literalmente— hasta la entrada de Cagua esperando verlo. Cuando llegué a la Plaza Rotaria, una de las primeras cosas que veía el visitante en aquellos tiempos, me di cuenta de que no sabía en qué vehículo podría llegar Úslar Pietri.

No sé cómo averigüé la dirección del viejo, pero lo cierto es que la averigüé. Entonces redacté la entrevista que hasta ese momento sólo estaba en mi cabeza en forma de preguntas inconexas. Veinte preguntas metí en una apretada carta y al cabo de unas semanas recibí respuesta. El viejo se excusaba por no haber venido, y decía ignorar quién había puesto a correr esa bola pues realmente nunca había sido invitado. Recordaba a Cagua y al bueno del maestro Alvarado; agradecía mi interés pero declinaba responder aquella catajarra de preguntas sobre su vida y su obra. Al final, su firma, bastante conocida pues aparecía, creo, en todos los fascículos de Valores humanos.

Años después me asaltó la incertidumbre: ¿sería auténtica esa firma? ¿Sería un sello que alguna diligente secretaria tenía como misión utilizar con cartas que el maestro ni siquiera leía? El caso es que nunca lo sabré.

Sin embargo, mi escuetísima carrera como coleccionista de firmas no acabó allí. En 1990 recorría los puestos de libros de la avenida Fuerzas Armadas, en Caracas, y encontré un ejemplar de En el camino del honor, de Gustavo Machado, un personaje que siempre me llamó la atención porque, pese a disponer de una enorme fortuna, era comunista. El libro narra la persecución que el gobierno de Betancourt emprendió contra la izquierda y contra todo lo que oliera a comunismo. Machado y otros parlamentarios de entonces pagaron con cárcel su militancia.

Firma autógrafa de Gustavo Machado en la primera página de su libro “En el camino del honor”Cuando abrí el libro, lo primero que vi fue una dedicatoria escrita a mano. Al principio pensé que era simplemente la dedicatoria de alguien que estaba regalando el libro, pero luego vi la firma del mismísimo Gustavo Machado —le dedicaba el ejemplar a uno de sus compañeros de prisión, Alonso Palacios— y pregunté el precio. Estaba tan barato que no lo diré aquí. Pagué y me lo llevé de inmediato; por fortuna, aún no lo he perdido, aunque dudo que alguna vez se lo lleve a los chicos de Christie’s.

Los curiosos pueden hacer click en la imagen y verla en un tamaño que permite leer claramente la dedicatoria, que dice:

Para Alonso Palacios Juliac, entre los más y ya curtidos en la lucha, se me ocurre evocar en estas líneas fraternales de fin de año, lo que dijera un poeta allá por la segunda década del siglo refiriéndose a estudiantes engrillados en “La Rotunda”: “¿Quién se atreve al futuro imponerle castigos y osa en torpe cadenas sujetar al mañana?”. Con un apretado abrazo, Gustavo Machado.

Vigente, ¿no?


Bogart en Narrativas

Narrativas 6Narrativas, la revista que editan en formato .pdf los amigos Magda Díaz y Morales y Carlos Manzano, llega a su número 6 con 121 páginas de literatura de todos los colores y sabores. María Dubón, Lilian Elphick, Sergio Manganelli, Sergio Borao Llop, Moisés Sandoval Calderón y Agustín Cadena son algunos de los amigos que aparecen en este número. En la página 66 aparece mi cuento “Con el rostro de Bogart”, la historia de Elo, un tipo que… mejor no les adelanto nada.


La metástasis anarquista, el proceso neometafísico y el Manifiesto Comunista

Generador aleatorio de nombres de ponencias

Una herramienta que no debe faltarle a ningún investigador serio: el generador aleatorio de nombres de ponencias de Yeray-Muab’dib.


El otro lunes de Amir Valle

Amir ValleAmir Valle vive en Alemania pero es uno de los escritores más destacados de Cuba, país al que por disposición del gobierno no puede regresar. En su isla natal era el editor de la revista literaria digital Letras en Cuba, que se distribuía por correo electrónico a más de seis mil personas. No se imaginaba Amir que al producir una publicación de tales dimensiones ponía en alerta a la policía del pensamiento. Él lo cuenta:

Pero los sueños, también se ha dicho, sueños son. Y un día terminaron por decreto: "No sabes lo que ha costado que me dejen entregarle correos electrónicos a los escritores y artistas para que por una negligencia como la tuya todo se eche a perder", le dijo cierto ministro al escritor. No podía seguir con la revista, así de simple.

Exiliado sin querer estarlo, Amir ha reivindicado su querencia cubana y ha reclamado su derecho a entrar y salir de su país cuando le venga en gana. Que para eso se es ciudadano, oye tú. Mientras tanto, Amir ha hecho acopio de su experiencia literaria y personal y ha vuelto a las lides editoriales con Otro Lunes, una nueva revista cultural que entre otras cosas es un homenaje al histórico suplemento Lunes de Revolución, que circuló en la isla a principios de los sesenta.


10 razones para enlazar a Wikipedia

Wikipedia, la enciclopedia libreLa razón principal por la que Wikipedia tiene un ranking tan alto (9 la versión en inglés; 7 la versión en español) es que la gente enlaza a sus artículos. Puede parecer extraño que la gente prefiera enlazar a Wikipedia sobre otros sitios, pero “la enciclopedia libre” se vende muy bien:

  1. Los artículos de Wikipedia tienen abundante contenido, y a la gente le gusta enlazar páginas que consistan principalmente de texto. Hay mucha información estructurada en una forma consistente y eso hace que muchos de sus artículos sean considerados valiosos.

  2. Los artículos de Wikipedia tienen un lenguaje accesible. Incluso si no dominas un tema, puedes entender lo básico y aprender más fácilmente.

  3. ¿Por qué alguien enlazaría al artículo de Wikipedia sobre Menéame, en lugar del propio Menéame? Porque el artículo correspondiente en Wikipedia empieza diciendo: “Menéame es un sitio web basado en la participación comunitaria en el que los usuarios registrados envían historias que los demás usuarios del sitio (registrados o no) pueden votar, promoviendo las más votadas a la página principal”, mientras que la página de Menéame muestra las historias sin mayor explicación. Wikipedia ofrece contexto.

  4. Las páginas de Wikipedia son más objetivas que otros sitios porque no intentan vender productos o ideas; sólo explican sus temas con sentido crítico. Y las páginas de Wikipedia no tienen publicidad.

  5. Un artículo de Wikipedia es actualizado constantemente. Se puede decir que nunca está terminado. Y a todos nos gusta enlazar material que el año próximo seguirá siendo fresco.

  6. Wikipedia ya es conocida por mucha gente que la siente como una vieja amiga que siempre responde la mayoría de nuestras preguntas. Cuando no se confía lo suficiente en otros sitios es difícil decidir cuál merece el honor de un enlace. Entonces se enlaza a Wikipedia.

  7. Se aprecia a Wikipedia como un diccionario de estilo libre con entradas para muchos temas. De ahí que cuando se necesita explicar algo, se enlaza al diccionario extendido.

  8. Si se enlaza a un artículo de Wikipedia, no se necesita enlazar a otro artículo porque por lo general la sección "Enlaces externos" (al final del artículo) contiene todos los enlaces que se necesitan.

  9. El usuario tiende a confiar en Wikipedia, y a recomendarla, porque ya ha encontrado muchas cosas interesantes en ella.

  10. Las páginas de Wikipedia compilan información diversa de muchos sitios, de manera que es un buen punto de referencia para quien necesita introducirse en un tema.

(Versión libre de Why People Link to Wikipedia, en Google Operating System).


Life, being digital

Hemingway en Life (septiembre de 1952)¿A quién sorprende que una revista de la alcurnia de Life cambie el papel por los bytes? Probablemente a algún despistado. Hace diez años habría sido una apuesta impensable, con medio mundo conectándose de formas más disparatadas que eficaces (¿recuerda alguien de la audiencia aquellos manuales para consultar Altavista o descargar archivos de servidores FTP… por correo electrónico?) y modems que tardaban horas enteras en transferir un par de megabytes.

El movimiento que realiza ahora Life es el que tomarán muchas publicaciones por una conjunción de causas:

  1. Una publicación impresa es una de las empresas más caras que se le puedan ocurrir a alguien. Los insumos que se requieren para hacerla realidad tienen en su mayoría precios exorbitantes.

  2. Una publicación impresa no puede informar con la misma agilidad que una digital. Si unos científicos encuentran el eslabón perdido un minuto después de que salió la edición, tardarás al menos 24 horas en informar al respecto.

  3. Hay que empezar a pensar en el papel como un recurso natural no renovable. Eventualmente nos comeremos todos nuestros bosques y usaremos papel reciclado por necesidad, no sólo por quedar bien con el público. Y aun así no hay garantías de que tendremos papel reciclado por siempre.

  4. La tecnología con que contamos actualmente pone en manos del público una amplia gama de dispositivos para leer publicaciones impresas. Esta tendencia no hará más que crecer y estos dispositivos se ajustarán cada vez mejor a nuestra experiencia milenaria como lectores. Pasará poco tiempo antes de que podamos leer Life nuevamente en el baño.

Pero, por sobre todas las anteriores, la más importante es que en la actualidad sí que existe una masa crítica de usuarios de Internet que justifique un movimiento de esta naturaleza. Ya ni siquiera es válida la objeción de que es ínfimo el porcentaje de lectores con suficientes ingresos para acceder a Internet: a los empresarios de medios simplemente no les interesa tener lectores pobres.


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