Un bloguero en el premio Rómulo Gallegos

La novela El niño malo cuenta hasta cien y se retira, del escritor venezolano Juan Carlos Chirinos, acaba de pasar la preselección del XIV Premio Internacional de Novela Rómulo Gallegos, ese que entre nosotros llamamos el Romulón con la tradicional campechanía venezolana. Me atrevo a decir que es el único autor de la preselección con presencia activa en la blogosfera, ya que —como saben los asiduos— Juan Carlos escribe sus reflexiones en El Cuaderno de Taganga.

La preselección depuró el lote de 203 novelas y estableció esta recta final, a la que sólo llegaron veintitrés. Dice la prensa que el veredicto se conocerá el 8 de julio; es decir, este viernes. Los otros autores venezolanos que entraron en la preselección son Carlos Noguera, por La flor escrita, y Sael Ibáñez, por Vivir atemoriza.

Cualquiera sea el resultado, ya es un honor entrar a la recta final de un premio que ha sido ganado por gente como Vargas Llosa, García Márquez y el compatriota Úslar Pietri, y que este año cuenta en el jurado con Jorge Enrique Adoum, Antón Arrufat, Nelson Osorio, Alberto Rodríguez Carucci y Cósimo Mandrillo.

Así que mis felicitaciones a Juan Carlos. Avanti. Pueden leer un fragmento de El niño malo… aquí.

05/07/2005

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La primera novela-podcast

Las gafas de PlatónHace algunas semanas reseñé en Letralia la novela Frío, del escritor español Sergio Parra. Pues bien: Parra se ha convertido en el primer autor de habla hispana en publicar una novela-podcast. Por si queda aún alguien que no lo sepa, una novela-podcast vendría a ser en Internet el equivalente a una radionovela de esas que se escuchaban en la prehistoria.

La novela se llama Las gafas de Platón y está compuesta por treinta capítulos, de los cuales hasta ahora han sido publicados los dos primeros, con alrededor de 10 Mb y una duración cercana a los veinte minutos. Parra ha tenido el cuidado de acompañar su narración con temas musicales y efectos de sonido libres de derechos o bajo licencia Creative Commons.

Aparte de la novedad, vale la pena escuchar la novela. Personalmente, Frío me impresionó mucho, y Las gafas de Platón empieza muy bien. No les diré nada más, salvo que ya en el primer capítulo hay un giro que los sorprenderá y los animará a seguir escuchando.

Todavía es poco lo que se ha hecho en podcast en el ámbito de habla hispana. En Podcast-es existe una guía completa sobre el tema que habla de los programas recomendados, las especificaciones técnicas y hasta la lista con los blogs que ahora mismo se pueden oír.

25/06/2005

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Los puntos cardinales de la poesía

Qué buena la bitácora Atlas de Poesía que acabo de descubrir revisando el ranking de Blogueratura (directorio que también, cada día, se pone mejor). El autor, que no dice nada sobre sí ni ha abierto los comentarios, reúne desde abril una serie de biografías con textos y fotos de un montón de autores de lectura siempre urgente. Hasta ahora ha reseñado a Lawrence Ferlinghetti, Kenneth Rexroth, Sylvia Plath y Pierre Reverdy, y a juzgar por el índice de categorías viene pronto una reseña sobre Raymond Carver.

Por cierto que en la reseña sobre Reverdy (que es la primera de la serie) hay una imagen de un manuscrito suyo. La imagen podría interesar a quienes —como yo— leyeron con atención el comentario de Roberto Echeto a mi nota reciente sobre los dibujos de García Lorca. No digo más.

10/06/2005

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Las tentaciones del crítico

Anteayer leía esta nota del Weblog sobre Weblogs de Clarín Digital, en la que se describe la tendencia de mercadeo, en que se han embarcado algunas compañías fabricantes de teléfonos celulares, consistente en regalarle un teléfono a un bloguero para que éste publique su opinión.

Es previsible que campañas similares se extiendan a otros rubros, y el mercado editorial no ha perdido tiempo en subirse a la ola, de acuerdo a lo que Víctor R. Ruiz comentaba ayer en su Linotipo: blogueros como JJ Merelo de Atalaya y José Luis Orihuela de eCuaderno han sido invitados por la compañía de marketing Ideup a leer y comentar libros de dos grupos editoriales a los que representa, asegurándose que se respetará la imparcialidad del bloguero si éste decide opinar en contra del producto (el que una agencia publicitaria asegure que respetará la imparcialidad del bloguero me suena más a confesión de parte que a otra cosa). Ruiz se sumerge un poco más en el tema:

Sospecho que aún no han llegado al punto de segmentar las audiencias de los blogs participantes en el programa y van a por lugares más o menos conocidos. Dejando volar la imaginación supongo que en un futuro no muy lejano habrá empresas dedicadas a colocar productos entre los blogueros, que revisarán la temática, el PageRank, el cosmos de Technorati y número de comentarios para seleccionar a los afortunados potenciales probadores de productos. De momento, nuestra preocupación al respecto es la ética bloguera.

A estas alturas eso de la ética bloguera parece una de esas reliquias a las que sólo los viejos se aferran, como la nettiquette o los emoticones, con la salvedad de que aquí los viejos son los que tienen blogs con dos años de edad o más. La masificación del fenómeno blogueril ha dado paso a la rentabilidad, por un lado, y a la banalización, por el otro, y es sabido que éstos son conceptos con los que suele reñirse la ética.

Por lo mismo, cabe preguntarse: si proliferan estas campañas de mercadeo editorial, ¿cómo sabremos cuándo un bloguero que comente un libro lo está haciendo por iniciativa propia o porque el libro le llegó desde una gerencia de marketing? ¿Llegará el día en que un bloguero se exima de hacer comentarios respecto a un libro, de la misma manera como en la actualidad los presentadores de televisión se eximen de mencionar marcas que no están entre sus anunciantes?

06/05/2005

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Las batatas de Espido Freire

Tal es el título 515 de la respetable lista de títulos ofrecida al público blogueril la tarde de ayer por Roberto. Toda una delicia. “Siempre las feas se atraviesan”, “Full de noventa y uno”, “Si me miras, no puedo tragar”, “Los lentes psicológicos”, “El niño sádico” y “En mi casa hay ratones que chupan Lexotanil”, algunos escogidos al azar. Explica Roberto:

La presente lista de “títulos” no es otra cosa que el resultado de ir por la calle con el sentido del oído muy bien aguzado. Cuando uno camina por cualquier avenida, por el metro, por un parque o por donde sea, siempre escucha retazos de conversaciones que muy bien pueden funcionar como un elemento estético en sí que tiene vida conceptual propia. Este proyecto de “títulos” es producto de la edición rigurosa de esas conversaciones fugaces que se oyen por ahí.

Supongo que ante una colección como esta (seguro que Roberto tiene muchos más), habrá quien reaccione elucubrando sobre el volumen de ocio necesario para construir algo así. Yo prefiero recordar a Joe Gould, quitarme el sombrero e imaginarme las batatas esas.

03/05/2005

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Con piel de despecho

Decía el doctor Lecter que la razón de ser de las cicatrices es recordarnos que el pasado existe. Otro tanto podría decir esta aprendiz de maga que desde su muy bien escrito blog drena, casi a diario y ante los ojos atentos de sus asiduos lectores —yo entre ellos desde ayer—, sus propias cicatrices. Recomendado para mujeres que siguen apreciando el tiempo de estar vivos a pesar de, y para hombres que juran conocerlas por haber salido con un par de ellas.

28/04/2005

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Campos magnéticos en la blogosfera

Campos magnéticos en la blogosferaEl crecimiento exponencial de la blogosfera está produciendo un fenómeno similar al de mediados de los noventa, cuando la masa internauta empezaba a sentirse agobiada por el vertiginoso caudal de información que creía tener en sus manos. Digo creía porque si entonces hubiéramos imaginado cómo estarían hoy las cosas…

Pero ya se sabe que la cantidad atenta contra la calidad, y no va a ser la blogosfera una excepción de la regla. Un medio hiperdemocrático se basa necesariamente en la estandarización, no en la calidad, y aunque en alguna parte hay un lector garantizado para casi cualquier tontería, existe la tendencia a que grupos de lectores-comentaristas-blogueros (entendiendo que todos nosotros somos cada una de estas cosas y todas, a la vez) se sientan atraídos hacia nichos de calidad específicos. Dicho más sencillo: hay quienes bloguean muy bien, y en relación a su audiencia funcionan como campos magnéticos, aglomeran a su alrededor a gente que atrae a más gente que atrae a más gente. Y así.

Con la muerte del papa se verificó una vez más que son pocos los blogs dispuestos a salirse de la línea de opinión “políticamente correcta”, como ironizaba yo mismo esos días. ¿Para que visitaría yo un blog que me va a decir lo mismo que el diario que manché de café esta mañana? De algo similar se quejaba hoy Javi, aunque extendiéndose a los medios de comunicación en general (y la blogosfera lo es, a no dudarlo):

Vengo observando que últimamente todo el mundo habla de las mismas cosas. Realmente no creo que la actualidad venga definida por las cosas que son relevantes, sino por determinados acontecimientos que los medios de comunicación mayoritarios deciden que son importantes, ergo actualidad.

Quizás es que hay mucho tráfico de información que no es pertinente. Gran parte de las noticias que leo no me interesa, realmente no son noticias para mí ni para mucha gente. Algo así comentaba, esta mañana, Malaprensa —un blog creado específicamente para señalar defectos de los medios. Por otro lado: la reiteración de contenidos de que hablaba yo anteayer, pero ya no concentrada específicamente en los contenidos literarios, se vuelve en la blogosfera un mal endémico.

Más sobre la pertinencia decía Kira hace unos días al comentar que actualmente existen 31 millones de bitácoras en todo el mundo, y que a finales de este año serán más de 53 millones. Ante tal desmesura Kira lanzaba este borgianismo:

Me pregunto cómo haremos para encontrar ese blog que vivimos buscando leer… el de las palabras que precisamos… será que la cosa está en buscar, encontrar, pero pensar que no es ese sino algún posible otro y continuar. Y así, sin descanso y en continuo? Una progresión borgeana interminable.

La respuesta la tiene cada quien, pero existe una pista importante: los enlaces entre blogs en la forma de comentarios ocasionales a otros blogs o, lo que me parece más poderoso, en la lista de enlaces, ese pequeño espacio que cada bloguero reserva a otros blogueros con quienes establece sinapsis intelectual, emocional o de cualquier otro tipo (hay quienes se enlazan porque se aman, que no todo tiene que ser escribir, escribir, escribir…). Si un blog ejerce magnetismo hacia mí, ¿no ejercerán un magnetismo similar los contenidos que lee el autor de ese blog?

22/04/2005

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