Los solidarios

Poetas SolidariosAquí unos poetas que decidieron tomar la iniciativa:

Poetas Solidarios es un proyecto humanitario. Su finalidad es apadrinar niños del Tercer Mundo. No somos una ONG, simplemente un grupo de poetas y amantes de la poesía unidos en una asociación sin ánimo de lucro cuyos ingresos van destinados íntegramente al apadrinamiento de niños y acciones contra el hambre y la pobreza. Repartimos los ingresos entre el mayor número de ONG’s que podemos con la intención de que lleguen a la mayor cantidad de comunidades posible en todo el mundo. Los niños apadrinados nos envían sus dibujos y sus cartas, y nosotros les enviamos cuentos, libretas, lápices de colores, cartas, poesías, y todo aquello que sea de utilidad y puedan compartir con los demás niños.

La página indica cómo participar, cuáles son los objetivos concretos del grupo y con qué organizaciones está trabajando. La recomendación es de mi amiga Nat.


La segunda vida del Cervantes

Don Quijote de La Mancha revisa la edición crítica de Don Quijote de La Mancha

No le había hecho mucho caso a todo el asunto de Second Life hasta que el Cervantes anunció que había creado su sede virtual en esa suerte de mundo paralelo. La idea de asistir a conferencias y otras actividades por esa vía me atrajo de inmediato… pero nada.

El gran problema de Second Life es que más que una computadora requiere una gandola para funcionar. Pese a que los requerimientos básicos están cubiertos por mi máquina, fue imposible entrar, así que me conformé con ver el bonito video con que presentan la sede en SL, con un Quijote galáctico, medio C3PO él, que entra a exposiciones, revisa la biblioteca y vuela alrededor del edificio de la institución.

Una de las tomas finales del video muestra al Quijote revisando la excelente edición crítica de El ingenioso hidalgo don Quijote de La Mancha que en versión digital mantiene en línea el Cervantes, a la que corresponde la imagen que encabeza esta nota. Toda una reivindicación a la escena de la novela en que don Alonso entra a una imprenta en Barcelona donde se está corrigiendo una edición de la versión de Avellaneda:

—Ya yo tengo noticia deste libro —dijo don Quijote—, y en verdad y en mi conciencia que pensé que ya estaba quemado y hecho polvos por impertinente; pero su San Martín se le llegará como a cada puerco, que las historias fingidas tanto tienen de buenas y de deleitables cuanto se llegan a la verdad o la semejanza della, y las verdaderas tanto son mejores cuanto son más verdaderas.

Todo muy friqui, sí señor.


Cervantes por Shakespeare

CardenioLa mayor coincidencia entre Cervantes y Shakespeare no fue, como se suele afirmar, el que hayan muerto el mismo día, pues esto no sucedió exactamente así. España había adoptado el calendario gregoriano en 1582, pero Gran Bretaña mantendría el calendario juliano hasta 1752, por lo que el 23 de abril de 1616 de España era el 13 de abril de 1616 en Gran Bretaña. Shakespeare moriría, en realidad, hacia el 2 de mayo, aunque para el calendario juliano usado por sus lares era aún el 23 de abril.

Sin embargo, para los cazadores de casualidades Cervantes y Shakespeare son una mina. Vamos, que no tanto como Lincoln y Kennedy, pero alguna carne se consigue: Shakespeare escribe Otelo y Cervantes escribe El celoso extremeño, ambas sobre el tema de los celos; Shakespeare escribe Noche de Reyes y Cervantes escribe El gallardo español, ambas sobre una mujer que se disfraza de hombre; Cervantes escribió La española inglesa, cuya protagonista lleva por nombre Isabela, en alusión a la Reina Isabel de Inglaterra.

El descubrimiento de los originales de una obra de teatro escrita por Shakespeare sobre uno de los personajes del Quijote es la guinda más reciente sobre este tema. Se trata de Cardenio, personaje que aparece en el 24º capítulo de la primera parte de la obra de Cervantes (en la gráfica es el que lanza los golpes). Shakespeare leyó el Quijote en la novísima traducción al inglés publicada en 1612 por John Shelton, e inmediatamente se puso manos a la obra —nunca mejor dicho— escribiendo Cardenio junto a John Fletcher. La obra se estrenaría al año siguiente, pero a raíz de un incendio que meses después devoraría el londinense Teatro Globe, se daría por perdida hasta ahora, cuando la Royal Shakespeare Company ha logrado autentificar una de sus versiones.

Por cierto que investigando sobre el tema doy con el Wiki Jote de La Mancha, que intenta producir una paráfrasis del Quijote, y que empieza así:

En un pueblo de La Mancha, cuyo nombre no voy a recordar ahora, vivía, no hace mucho tiempo, un hidalgo de los que tienen la lanza guardada, un escudo antiguo, un caballo flaco y malo y un galgo corredor.

Aunque no veo la necesidad de cambiar aquel poético “de cuyo nombre no quiero acordarme”, en mi opinión una de las imágenes más bellas de la literatura pues supedita la memoria a la conciencia del narrador —léase, sin embargo, el trabajo de Alfredo Baras Escolá sobre este tema—, no deja de ser una propuesta interesante.


Quijote al ataque

Quijote 

Michael Hughes es un tipo con algún dinero para viajar y mucho ingenio para tomar fotos. Llegué a Souvenir, su colección de fotos en Flickr, gracias a este post de Esquizopedia, esa suerte de Ripley criollo. Hughes se va a sitios donde hay “landmarks”, paisajes o edificios que todos reconocemos porque se han convertido en parte de nuestra cultura. En el post esquizopédico se puede ver la foto correspondiente a la Torre de Pisa; en la colección de Hughes hay fotos alusivas a Londres —con sus autobuses de dos pisos—, la torre Eiffel, Stonehenge, la Alemania mundialista… y España, con este Quijote a punto de tener la batalla de su vida.


Devorar al Quijote

Devorar el QuijoteLos asistentes a la inauguración del Instituto Cervantes de Pekín, realizada el viernes pasado, se comieron páginas del Quijote hechas con harina de trigo e impresas con tinta de calamar, unidas por uno de sus lados con palos de canela y tiras de regaliz. Las páginas imitaban un ejemplar verdadero del Quijote, incluyendo los clásicos grabados de Doré.

El particular convite fue posible gracias a Firo Vázquez, cocinero y artista de Murcia, quien afirmó usar una impresora normal pero intervenida, en la que, para imprimir una oblea buena, se dañan al menos cuatro.


Cervantes, el visionario

Javier BlascoJavier Blasco asegura, en su reciente biografía, que Cervantes estaba seguro de poder vivir de sus letras:

Cervantes encarna la realidad de un escritor que empieza a convertirse en autor. Hasta entonces un escritor había sido un hombre que ejercía su labor en un convento, rodeado de libros en una extensa biblioteca o alguien que ejercía esa misma función pero al servicio de un noble. Pero Cervantes empieza a percibir que puede vivir del producto de su escritura.

Según se puede leer en la entrevista que le hacen a Blasco, no fue esa la única epifanía de Cervantes: la literatura como mercado, la literatura como competencia, el predominio de la mujer en la población lectora son, con la novela, otros descubrimientos del autor del Quijote.


Quijote diabólico

Ignacio PadillaEste es Nacho Padilla, un escritor mexicano cuya peculiar obsesión por Satanás lo ha llevado a afirmar que su idolatrado ángel del mal está muy acendrado en la literatura española y que, de tener nacionalidad, sería español. Padilla acaba de publicar El diablo y Cervantes, donde desarrolla una tesis según la cual Don Quijote de La Mancha es en realidad una novela diabólica:

…es bastante sencillo de descifrar, el Quijote es una novela carnavalesca, es una novela de máscaras, del mundo del revés que miente con la verdad y dice la verdad mintiendo, es un mundo de lo grotesco.

Camarada de Volpi, autor del Crack y ex director de Playboy, Padilla dice que tanto Cervantes como don Alonso eran hombres contradictorios, capaces de reunir idealismo y maldad, algo que atribuye a la intervención del Maligno.

Igual en la nota admite que no es un experto en la obra de Cervantes y que sólo quería hallar a un autor como “pretexto para comenzar a pensar en la literatura desde la perspectiva diabólica”. Yo no me lo tomaría demasiado en serio… En fin. Lo que no se puede negar es que el Quijote era, ni más ni menos, un delincuente.


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