La pregunta de las 64.000 lochas

(Valla de la Alcaldía de Maracay en una ruinosa parada de autobuses en la avenida Las Delicias)

(Valla de la Alcaldía de Maracay en una ruinosa parada de autobuses en la avenida Las Delicias)
El mes arrancó con la excelente noticia del Pulitzer de Junot Díaz. La cosa sorprendió gratamente por estos lares pues Junot estuvo en Caracas a principios de marzo presentando la antología Narrativa estadounidense contemporánea y participando en una lectura en la Universidad Simón Bolívar.
Ayer el diario Últimas Noticias publicó esta entrevista en la que Junot habla del panorama literario en el Imperio. Especialmente interesante lo que dice sobre las firmas que de ese país nos llegan, y de cómo por allá no tienen una mínima parte de la notoriedad de que gozan por aquí:
Aquí vienen los Paul Auster; los que tú puedes invitar a tu casa y no van a hacer nada, no te van a robar nada, comen bien fino… allá los escritores que están pegando son los que tú no quieres invitar a tu casa, y no porque sean pobres o nada así o plebe, es que son peligrosos… de veras, están tocando temas… que yo lo digo, son autores fuera de control.
De Auster dice que no es siquiera uno de los 83 escritores más importantes. Vaya usted a saber por qué no entre los 50 o los 100: Auster no está entre los 83 más importantes. Suena extraño para uno que se acostumbra a los números redondos.
Como no tengo acceso a la edición digital de ÚN, he escaneado para los curiosos la entrevista completa, donde por cierto hay tremendo desliz de la periodista al atribuirle a Junot la noticia de un aparente cambio de sexo de Toni Morrison. La entrevista es ligera pero pese a tamaño gazapo tiene su sustancia. Pueden leerla haciendo click sobre la imagen de allá arriba.

(Foto tomada en la avenida principal de la urbanización Francisco de Miranda, en Cagua, capital del municipio Sucre del estado Aragua. El político grafitero ha puesto por toda la ciudad esta demostración de absoluta franqueza).
A estas alturas ya es noticia vieja, pero igual la pongo aquí de puro gusto. La III Semana de la Narrativa Urbana está lista para la parrilla. Cinco días escuchando a quince escritores leer sus cuentos en el Centro Cultural Chacao, del 21 al 25 de abril. El lunes 21 estarán Luis Alejandro Ordoñez, José Urriola y Gabriel Torrelles; el martes 22, Rafael Ortega, Dayana Fraile y Jorge de Abreu; el miércoles 23, Jorge Gustavo Portella, Ricardo Román y Olga Colmenares; el jueves 24, Carlos Russo, Luis Enrique Belmonte y Keyla Vall, y el viernes 25, Gabriel Payares, Javier Domínguez y Rafael Osío Cabrices.
Héctor me dice (y yo suelto aquí el chisme) que Ednodio Quintero y José Luis Palacios serán dos de los presentadores. Hay otros presentadores también de lujo pero no los mencionaré, pues no han confirmado aún su participación y parece que hay que esperar el dato definitivo hasta este fin de semana. Yo estoy ya embarcado en la organización de la Semana del Libro en Maracay y las fechas coinciden, pero tengo muchas ganas de escaparme uno de esos días a Caracas a hacerle barra a los panas.
Ayer el cartero me entregó mi ejemplar de Arcoiris, la revista literaria bilingüe que la incansable escritora chilena Diomenia Carvajal publica en Francia desde mediados de los 90. Este es el número 26 y representa el regreso de la revista tras un receso de tres años. Para mí tiene además un significado especial: entre sus páginas 105 y 129 se puede leer, en español y en francés, mi cuento “Estocolmo”, al que ya le debo unas cuantas buenas noticias.
El cuento no puede tener personajes más venecos: Gerónimo, el Tuerto, Paúl y un cuarto camarada que nunca se identifica pero que funge de narrador y actor al mismo tiempo; está también el Avispón, el carro de mil averías y correrías en el que se desplazan por los sitios en los que se desarrolla la historia. El Avispón era un Ford Zephyr del 82 en el que rodé unos cuantos años y que fue hasta su muerte el mejor compañero de trabajo y de farra. “Estocolmo” es, por otro lado, una historia de amor, pero no les cuento más. El caso es que ver mi cuento en francés ha sido una experiencia alucinante, así que no reprimiré las ganas que tengo de reproducir aquí parte del primer párrafo:
L’Avispon était tombé dans un trou du chemin, et Geronimo se décida à énoncer la théorie qu’on “était bon pour la distribution”. Il sortit une lanterne de dessous le siège, ouvrit le capot et vérifia que les cables se trouvaient bien à leur place. Alors, le Tuerto et moi descendimes. Nous avons révisé les connexions et la batterie, secoué le levier de l’accélérateur et donné quelques petits coups à plusieurs pièces choisies au hasard, vu notre ignorance générale de la mécanique.
Para los curiosos, haciendo click en la foto la pueden ver a tamaño completo. La revista puede adquirirse escribiéndole a Diomenia en re.arcoiris@gmail.com.
Hace dos semanas se presentó en La Victoria la Muestra Nómada, exposición artística que, como ya por el nombre puede uno imaginarse, es itinerante. El trabajo de varios artistas de todas las edades y tendencias pudo ser apreciado en el Ateneo de la llamada Ciudad Heroica, mientras que en la Plaza Ribas se escenificó un performance, entre otras actividades.
(Dicho sea de paso, La Victoria es conocida por muchas cosas, pero desde hace unos años por una en especial, el vuelo en parapente; el Ateneo, por su parte, es conocido por muchas cosas, pero hace unos años lo fue por una en especial, la protesta nudista de sus propulsores.)
Uno de los trabajos más interesantes en esta Muestra Nómada fue el que presentó Nelson Jovandaric: sentado en uno de los pasillos del Ateneo, hizo retratos instantáneos de todos los artistas participantes. Hace unos años, en otro Ateneo, el de San Sebastián de los Reyes, Ángel Montesino y yo hablábamos de la inmortalidad del cangrejo y Nelson se apareció con su bloc de dibujo y unos lápices. Ángel, que ya había hecho algunas pinturas interesantes, se puso a preguntarle cuestiones técnicas a Nelson y éste abrió su bloc para darle indicaciones sobre cómo pintar rostros. Rápidos y precisos fueron apareciendo sobre el papel un montón de rostros de hombres y mujeres. Esta semana en Ciudad Letralia publicamos un artículo de Wilfredo Carrizales en el que se pueden ver algunos de los trabajos de Nelson, quien cuatro días después de su participación en la Muestra Nómada se montó en un avión y fue a parar las patas en Pekín, donde desde hace varios años es Wilfredo nuestro agregado cultural. Vaya periplo.
En fin. Hoy tenía ganas de hablar de amigos muy queridos y cupieron varios. En las gráficas de aquí abajo, Nelson dibuja el rostro de José Vicente Blanco, otro amigo, el mismo que me dibujó en aquellos cada vez más remotos tiempos barbudos. Como verán, ya Nelson llevaba terminados varios rostros cuando le tomé estas fotos.



